Qué es el guión de vida, consulta en Sabadell

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Qué es el guión de vida. La vida que nos vive sin saberlo.

¿Qué es el guión de vida?. Josep Guasch, psicoterapeuta, consulta de psicoterapia en Sabadell. Terapia de guión de vida.

¿Es posible que estemos viviendo una vida ajena a nosotros mismos? Y cuando digo “a nosotros mismos” ¿a qué parte de nosotros mismos me estoy refiriendo?

Son las primeras preguntas que me formulé cuando me pregunté ¿Qué es el guión de vida?

Qué es el guión de vida. Origen y situación actual

Eric Berne (1910-1970) fue el creador de una modalidad terapéutica llamada Análisis Transaccional. Su formación inicial en psiquiatría le llevó a especializarse como psicoanalista. Destacó entre sus colegas por su facilidad en expresar, de un modo sencillo, los abstrusos conceptos del psicoanálisis. Sin embargo, en 1956 fue rechazado formalmente de la Sociedad Psicoanalítica de San Francisco.

Autonocimiento con análisis transaccional y guión de vida.

En su afán por elaborar una metodología de psicoterapia más eficaz y práctica diseñó el hoy llamado Análisis Transaccional. Y en esta modalidad terapéutica una teoría el guión de vida. ¿Qué es el guión de vida? Su creador lo definió de la siguiente manera:

“Es un plan de vida formado en la primera infancia bajo la presión parental y que después continúa en vigor. Es la fuerza psicológica que impulsa a la persona hacia su destino. Tanto si la persona la combate como si dice que es su libre voluntad.”

Este teoría del guión vital elaborada por Eric Berne es secundada por modalidades afines de terapia. Así, Jung descubrió en los mitos un reflejo de dinámicas internas que dirigen secretamente nuestras vidas. Las modernas escuelas de pensamiento sistémico enfatizan (al igual que el análisis transaccional) las lealtades familiares inconscientes. Las definen como programas inconscientes que rigen nuestras vidas. La psicogenealogía enfatiza el impacto de la herencia transgeneracional en nuestra actitud vital y conducta. Otras, como el proceso Hoffman de la Cuadrinidad, apuntan la necesidad de integrar la comprensión profunda de nuestros padres.

Claro está son modalidades afines, que apuntan a un mismo fin, pero no estrictamente iguales. Entonces ¿qué es el guión de vida, según el análisis transaccional?

Qué es el guión de vida, es guión, no solamente argumento

¿Qué es el guión de vida? ¿Cómo empezó? En algunas traducciones se indica “argumento” de vida y los teóricos más estrictos lo desmienten. El argumento, por ejemplo en una película, marca una dirección, una línea. El guión es mucho más literal. Y Eric Berne y las actuales corrientes del Análisis Transaccional lo siguen defendiendo como guión de vida.

¿Qué es el guió de vida?

Un guión va más allá de un argumento, es más detallado y descriptivo.

Es decir, existe un argumento, unos personajes, una trama y, sobre todo muy especialmente, un desenlace. Stewart y Joines en su libro “Análisis transaccional hoy” destacan una historia que contaba Berne. Dos gemelos (presumiblemente muy revoltosos) escuchaban constantemente decir a su madre que “acabarían en un hospital mental”. Y así fue, uno terminó como paciente, el otro como médico residente.

En este relato está claro el final del guión. En otros no tanto. Pero sobre todo el importante papel de los padres en la construcción de dicho guión de vida.

Es decir el papel de los padres es importante. Sin embargo, para entender qué es el guión de vida según el análisis transaccional, falta algo primordial: la decisión. El guión es siempre una decisión del niño. Ahora bien, es importante aclarar que la decisión no lo es en los términos que los adultos lo hacemos.

 

¿Cómo empezó todo esto?

Sigo siempre en la línea del análisis transaccional. El guión lo empezamos a decidir desde el nacimiento. A los cuatro años ya está la trama casi elaborada. Y a los siete años los detalles principales ya están asentados. En la adolescencia existe una “actualización”, pero con el guión ya completo hasta el desenlace. Esquemáticamente esta es la respuesta a cómo empezó.

Pero entiendo que ahora surja una pregunta… ¿cómo un bebé puede empezar todo este tinglado? Para entender bien esto es preciso comprender cómo siente y piensa un bebé a medida que va creciendo.

Empecemos destacando una realidad obvia pero que no sabemos entender desde el universo infantil. Cuando nacemos nos encontramos, generalmente, con unos seres que vivimos como gigantes y de los que sabemos que dependemos. Si faltan ellos, o ellos (creemos que) se enfadan… corre peligro nuestra supervivencia. Esta es la angustia vital del bebé. Por supuesto no pensada ni analizada como adulto, pero comprendida como sensación sentida y vivida.

De bebés nos vamos adaptando a la realidad
como una estrategia de supervivencia

Es tan sencillo como comprender que si tengo hambre y lloro, alguien me “enchufa algo” (biberón o teta) con lo que se sacia ese malestar que de adultos llamamos hambre. Si lloramos porque tenemos gases, uno de esos gigantones nos “menean” un poco y eructamos. Si tenemos frío nos colocan algo que parece calmar esa sensación. De adultos a eso lo llamamos frío pero el bebé vive simplemente como una gran molestia.

No es de extrañar que sintamos una sensación de indefensión y dependencia. Y además dependencia extrema para la supervivencia. Entender, qué es el guión de vida supone entender que es una respuesta del bebé por su supervivencia.

Y un segundo elemento. Desde esta angustia de supervivencia y radical dependencia, el niño elabora sus “conclusiones”. Pero sus conclusiones lo son desde su peculiar modo de registrar la realidad. Y desde este peculiar modo de percibir, siente sus emociones y elabora sus conclusiones.

Guión de vida y niño interior.

Los bebés y los niños tienen una peculiar forma de percibir y entender la realidad.

La forma de confrontar y elaborar la realidad del niño la veremos en otro artículo. Este artículo es solamente una aproximación inicial. Pero para entender qué es el guión de vida será necesaria esta aproximación. Entender cómo es el mundo sensorial emocional y cognitivo del niño.

A partir de aquí creo que la respuesta a qué es el guión de vida está clara. Es una forma de adaptarse del niño a la realidad. Desde su peculiar forma de percibir y procesarla realidad saca unas conclusiones. Y para procurarse la aceptación y el amor de sus cuidadores, fantasea un guión de vida.

Como es de suponer, este programa implementado inconscientemente sigue vivo durante la edad adulta. Con sus matices y adaptaciones, claro está. Sin embargo con el mismo fondo.

 

Los tipos de argumentos vitales según el análisis transaccional

Eric Berne definió tres tipos de guiones de vida, a saber, triunfador, no triunfador, fracasado. Es fácil, por los nombres puestos, adivinar el criterio por el que se categorizan. Por supuesto son tres generalizaciones, entre las cuales existen tantas peculiaridades como personas.

Qué es el guión de vida de un triunfador. Es la trama de vida de la persona que consigue lo que se propone. Además el coste por conseguirlo no le supone un perjuicio evidente. Por ejemplo: Dos hombres deciden triunfar en política. Los dos lo consiguen. El primero, consigue su objetivo y, pese a costarle un trabajo, le permitió tener una vida feliz. Al segundo, no obstante, le supuso problemas de salud y fracasos sentimentales continuados. El primero es un auténtico triunfador. No así el segundo.

Qué es el guión de vida de un no triunfador. La vida de una persona que no se arriesga ni aspira a algo más que una vida convencional. Son los, también llamados, guiones banales.

A veces gana más quien aparentemente gana menos.

Triunfar y perder es relativo.

Qué es el guión de vida de un fracasado. Evidentemente son los guiones de personas insatisfechas por no conseguir lo que se proponen. A menudo son personas con grandes objetivos de vida pero con un mal final.

A diferencia de los triunfadores, los fracasados no tienen alternativas a sus planes si fallan en sus objetivos. Dicho de otro modo: Un triunfador suele tener un plan B o incluso C para conseguir lo que se propone. No así el fracasado.

 

Fracaso y tragedia

En esta categoría tienen cabida los llamados guiones hamárticos. Son guiones abocados a un final trágico (muerte, suicidio, encarcelamiento, locura, indigencia…). Un especial capítulo, por su incidencia real cualitativa y cuantitativa es el de las dependencias a sustancias. Incluso a veces a conductas, como la ludopatía o el sexo compulsivo.

En estos casos no juega solamente un papel importante la adicción a la sustancia. También es la adicción al personaje. O, incluso, al entorno de consumo. Puedes ver, si lo deseas, mi anterior artículo: Duelo y rehabilitación de adicciones en psicoterapia

Mención aparte merece el libro de Claude Steiner: “Games alcoholics play” (He oído hablar de una traducción en castellano pero no la he localizado). Creo que es la primera obra en la que podemos apreciar qué es el guión de vida en el alcoholismo.

 

Conclusiones iniciales y papel de la terapia de guión de vida.

Visto lo visto hasta ahora pudiera dar la sensación de que nuestras vidas están determinadas. De que estamos “condenados” a repetir unos patrones de actitud y conducta. Es obvio que estos patrones “semi-adquiridos” y “semi-decididos” tienen un peso específico en nuestras vidas. La buena noticia es que cualquier guión de vida puede modificarse. A esto nos dedicamos en un proceso de terapia de guión de vida.

¿Qué es el guión de vida?

Es posible re escribir el guión de tu vida.

Es importante destacar que el modelo del análisis transaccional, con ser importante, no es el único en esta dirección. Además, el mismo modelo no es absoluto. Podemos tener, por ejemplo, un guión de fracaso en lo profesional y otro triunfador en lo afectivo.

La respuesta a la pregunta qué es el guión de vida la podemos encontrar de un modo relativamente fácil. Si detectamos en nuestras vidas patrones repetitivos que no sabemos cómo provocamos, podemos sospechar y mucho. Aunque es muy habitual que, al estar poseídos por estos patrones ni nos demos cuenta. Como siempre, el primer paso para avanzar es adquirir conciencia.

La libertad debe conquistarse.

Para ahondar más en qué es el guión de vida adjunto bibliografía. Son algunos libros de análisis transaccional (no genéricos) que abundan en el tema. También aparece el tema en los libros de introducción al análisis transaccional.

Bibliografía:

¿Qué dice usted después de decir hola?” Eric Berne
“Los guiones que vivimos” Claude Steiner
“El hombre guionado” de Mario Vázquez y Patricia Francica
“El guión de vida” José Luis Martorell
“Games alcoholics play” Claude Steiner.

Hasta el próximo artículo, recibe un cordial saludo,

www.josepguasch.com

Anterior artículo relacionado: El niño interior, el padre y el adulto en el guión de vida.

 

 

Terapia para reescribir nuestro guión de vida, en Sabadell

¿Qué es el guión de vida?. Josep Guasch, consulta de psicoterapia en Sabadell. Terapia de guión de vida.

Terapia del niño interior SAbadell

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El niño interior del adulto. Objeto de transición y símbolo.

El niño interior del adulto, importancia de la función simbólica. Terapia del niño interior online y presencial. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia (PNL, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Hipnosis, Niño Interior, Tratamiento fatiga pandémica) Sabadell y Terrassa.

Vimos en el anterior artículo Imaginación activa y niño interior. La infancia redimida cómo lo que llamamos el niño interior del adulto, sigue vivo en cada uno de nosotros.

El niño interior del adulto, terapia Sabadell

Niño interior y adulto, comunicación e interacción.

Vimos también la relación entre el objeto de transición (para el niño) y el símbolo para el adulto. Para el primero representaba un motivo de tranquilidad. Para el adulto un impulso hacia la integración.

Seguimos en este artículo ahondando en este proceso interno.

El niño interior del adulto y la función simbólica

Jung califica concretamente el símbolo como la mejor expresión y representación de una situación problemática. Integra en un todo algo que la consciencia aún no ha reconocido. A su vez, ensambla los diferentes aspectos de una tensión psíquica.

El símbolo resume el estado de la psique, propone una orientación para resolver el conflicto con la contribución tanto del inconsciente como del consciente. El símbolo propone una orientación porque está subordinado a los arquetipos a través del inconsciente colectivo, auténtico terreno de experiencias colectivas.

Recordemos que el símbolo es el rastro del niño interior del adulto, la evolución del objeto transicional.

Además, conviene tener presente que Para Jung, la capa más profunda del inconsciente – inconsciente colectivo – es una psique objetiva, incluso autónoma. Una de las configuraciones más poderosas del inconsciente colectivo son los arquetipos. El niño interior (del adulto) es uno de los arquetipos por excelencia.

Entonces, ¿cómo se desarrolla la función simbólica que permite soportar las tensiones procedentes del mundo exterior, caótico e imprevisible?

El niño interior del adulto. Fantasía y realidad

El pediatra y psicoanalista Donald W. Winnicott contribuyó, gracias a sus investigaciones relativas a la función simbólica, a la comprensión del proceso por el cual llegamos a funcionar en la realidad.

Winnicott, con sus conceptos de área y objeto transaccionales, sacó a la luz el camino que recorre el niño de un universo omnipotente e ilusorio a un universo externo imprevisible y fuente de tensiones.

Coaching y niño interior Sabadell. La función simbólica.

La funcion simbólica reparadora y unificadora de las dos partes.

Este pediatra pasaba horas observando las interacciones de los lactantes y sus madres a fin de elaborar sus teorías. Desarrolló la idea de objeto transicional para describir el desarrollo de la función simbólica.

Cuando llega al mundo, el niño no distingue entre mundo exterior y mundo interior. Hasta los seis meses, cuando tiene hambre, siente que el alimento aparece cuando él lo desea. No existe una diferenciación entre su universo externo y él.

Esta sincronización perfecta permite al niño, en un principio, percibir su “poder” sobre el mundo, al que considera un apéndice de sí mismo. Todo funciona perfectamente, hasta el día en que el niño siente hambre sin que aparezca la satisfacción.

El siguiente artículo ilustra de un modo sencillo la importancia de la función simbólica en el niño:

La importancia del objeto de transición en el niño

 

Aparición de la conciencia mundo interior/mundo exterior

En ese momento, el niño experimenta su primera fractura. Con la frustración, empieza a construirse el niño interior del adulto. Es cuando el niño toma conciencia de la existencia de un mundo exterior diferente a su mundo interior. Siente una angustia y una tensión que se resolverán con la aparición de la función simbólica.

La función simbólica del objeto de transición

El objeto de transición, nexo intermedio.

Esta función nace cuando obtiene, como objeto transicional, un objeto (por ejemplo un osito de peluche). Este objeto pasará a integrar a un tiempo el exterior, por la realidad objetiva del objeto, y el interior, por sus cualidades afectivas tranquilizadoras.

Se trata a menudo del olor de la madre incrustado en una sábana, olor que revive recuerdos vinculados a la satisfacción de sus necesidades y reduce por tanto la tensión.

Ese objeto deviene simbólico en el sentido en que une las dos dimensiones, exterior e interior. Del mismo modo calma la tensión suscitada por la distancia entre dos mundos. El símbolo, por tanto, establece un vínculo entre dos mundos, es lo que relaciona, lo que une.

El niño interior del adulto, diferenciación y angustia de separación

Y cuando el niño reconoce que él es diferente del otro (de su madre), entonces desarrolla el lenguaje. Aparece el primer balbuceo de la experiencia simbólica. Pero es también y sobre todo en ese espacio donde desarrollará su creatividad. Esta creatividad le permitirá sobrevivir en el mundo angustioso de las diferencias.

Gestalt y niño interior Sabadell.

La angustia de separación de la madre en el bebé.

Es por tanto en la consciencia de la diferencia donde el ser humano se desmarca del animal. Además, donde la dimensión simbólica y creativa (por ejemplo, el lenguaje) aparece como una característica típicamente humana.

Es así, tambien, como se constituye un área llamada intermedia, a mitad de camino entre la realidad y lo imaginario. Un área que engloba el lenguaje y todo el universo simbólico. Se trata de un área de juego que nos permitirá ser creativos con la vida en lugar de sufrirla directamente.

Más tarde, esa área transicional se ampliará cuando adopte la forma de cultura, arte, religión y espiritualidad. Estas esferas simbólicas se derivan todas de procesos transicionales y son necesarias para apaciguar el eterno conflicto entre lo que se percibe objetivamente y lo que se concibe subjetivamente. Pero esto ya será función del niño interior del adulto.

La zona intermedia y los estados internos, el espacio para generar nuestra realidad

Esta es el área intermedia mediante la cual podemos “generar nuestra realidad” los cambios internos que repercuten, directa o indirectamente en el mundo interno. Hace apenas unos años, los investigadores más académicos demostraron algo que ya se sabía empíricamente hace tiempo. Y es que la calidad de nuestros estados internos, inciden directamente en los resultados que logramos en la consecución de nuestros objetivos.

Se deduce de lo expuesto que estos cambios en los estados internos no se producen solamente por tener la certeza de que “debería hacer esto o evitar aquello”. Esta no es más que una certeza de nuestro psiquismo racional, un instrumento de nuestro consciente.

El cambio se genera en la “zona de transición”, la zona intermedia que permite una interactuación entre lo consciente y lo inconsciente. La imaginación activa, juntamente con el trabajo con el niño interior han demostrado ser poderosas metodologías para favorecer este diálogo tan necesario.

Hasta el próximo artículo recibe un cordial saludo.

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El niño interior del adulto y la importancia de la función simbólica. Terapia del niño interior online y presencial. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Ansiedad, acompañamiento y estrategias para adelgazar, dejar de fumar, autoestima, adicciones, Tratamiento fatiga pandémica) Sabadell y Terrassa.

Trabajo con la imaginación activa, consulta en Sabadell

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Imaginación activa y niño interior. La infancia redimida

Trabajo con la Imaginación activa y niño interior, terapia online y presencial. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Niño interior) en Sabadell y Terrassa

 

Gestalt y niño interior en Sabadell

El trabajo con la imaginación activa y la terapia del niño interior.

Un concepto y trabajo habitual en coaching y psicoterapia, es la terapia del niño interior para salvar la fractura que vivimos en nuestro mundo emocional, especialmente cuando este sufre de apegos, dependencias y adicciones de todo tipo.

A menudo los psicoterapeutas y coaches proponemos el trabajo con la imaginación activa y el niño interior (sueños, fantasías, cuentos, teatro, arcilla…). Es especialmente útil para alcanzar una mayor coherencia entre nuestro niño interior y nuestra parte adulta. Esta relación suele sufrir una ruptura a consecuencia de los mandatos sociales de todo tipo. Al ser introyectados, se manifiestan a través de todos los “debería” y mensajes de auto-reproche y culpabilización.

IMAGINACIÓN ACTIVA Y NIÑO INTERIOR. EL TRABAJO CREATIVO

Este trabajo creativo, es recibido ocasionalmente, de un modo incrédulo por los clientes. Acostumbrados como estamos al continuo cuestionamiento conceptual, las preguntas basadas en el ¿por qué..? de todo cuanto acontece a través del tamiz de la racionalidad, olvidamos dimensiones de la experiencia vital que se apoyan en otras funciones de nuestro psiquismo como el sentir, la imaginación, la percepción sutil, la propiocepción etc.

Por supuesto es lícita y aconsejable esta búsqueda siempre y cuando no contamine la vivencia en toda su dimensión. Es, en este sentido, famosa la frase:primero vivir, después filosofar”.

Afortunadamente, existe una explicación al “¿por qué funciona el trabajo con la imaginación?”. El texto del analista Jean François Vezina que adjunto, desarrolla el concepto del objeto transicional en el niño. Se trata del antecedente de la función simbólica en el adulto para salvar la añorada e intuida fusión con la unidad original.

Unidad a la que de adultos hemos de volver desde nuestra individualidad, – no desde el estado de indeferenciación del niño – para aportar al universo una nueva re-creación, una narrativa personal y universal; este es, en mi opinión, el recorrido auténtico y real de nuestra experiencia vital.

Leedlo y… ¡disfrutadlo!:

IMAGINACIÓN ACTIVA Y NIÑO INTERIOR. EN BUSCA DE LA MITAD PERDIDA

“Hemos mencionado los símbolos presentados por el Sí mismo, pero ¿qué es un símbolo? Etimológicamente, el símbolo se asocia al symbolon, una pieza de arcilla separada y luego vuelta a unir en la mitología griega. En su origen el symbolon era una moneda cortada en dos cuyas mitades encajaban perfectamente: Dos personas conservan una mitad cada una, dos huéspedes, el acreedor y el deudor, dos peregrinos, dos seres que van a separarse por mucho tiempo… Al unir las dos partes, reconocerá más tarde sus lazos de hospitalidad, sus deudas, su amistad.”

El objeto transicional retrotrae al bebé a la fusión con la madre (la unidad original). En este sentido le trae seguridad, calma y confianza, especialmente al dormir. Puede tratarse del chupete, un muñeco, o incluso un objeto impregnado del olor de la madre.

En este sentido, el objeto transicional es un símbolo que le ayuda en su proceso de maduración, pero en el fondo siempre quedan remanentes de esta necesidad en el adulto.

Objeto transicional y niño interior, símbolo y adulto

De la misma manera que el bebé es a su objeto transicional, es el adulto al símbolo. A ello (a esa añoranza) se suma un trayecto de vida adulta.

Nos pasamos la vida buscando nuestra mitad perdida, es decir, tratando de volvernos a unir a través del símbolo. Intentando llenar ese vacío inicial y encontrar en el mundo esa pieza que falta, como una búsqueda de sentido. Hay varias maneras de llenar ese vacío y dar sentido a la vida: el trabajo, la relación con el otro, el arte, el deporte, la religión, la espiritualidad, el ocio.

Imaginación activa y niño interior, consulta en Sabadell

El mito de la media naranja. Somos naranjas completas.

Una de las formas más equívocas es el mito del amor romántico de la media naranja

La función simbólica es lo que nos permite soportar la realidad angustiosa del mundo. Aunque el símbolo nos trae veladamente una reminiscencia inconsciente, también nos pone en contacto con lo desconocido, con el vacío, y siempre surge de una tensión y se manifiesta para estimular nuestra creatividad, para abrirnos a lo desconocido a fin de aflojar la tensión.

Aunque lo relatado en el párrafo final pudiera parecer contradictorio, no es así si tenemos en cuenta los dos niveles distintos en que transcurren estas dinámicas. Así existe una inercia hacia lo conocido por parte de nuestro consciente, como una excitación hacia lo desconocido (para nuestro consciente), pero conocido y/o añorado por nuestro inconsciente.

Concluyendo, se trata de hacer consciente lo inconsciente para alquimizar ambas energías.El trabajo con la imaginación activa y niño interior permite unificar ambas dinámicas vitales.

El trabajo con la imaginación activa

Para finalizar este artículo, y a efectos de completar la información, añado un par de enlaces. Ambos nos remiten a fuentes solventes que nos orientan en el trabajo con la imaginación activa:

Trabajo con la imaginación activa y niño interior.

Conectar con el niño interior para dar rienda suelta a la imaginación activa.

El primero, cuya autoría pertenece al Centro Jung de Buenos aires. LLeva por título: Vivenciando los mundos internos: la imaginación activa y su relación con el proceso de individuación y el desarrollo de la personalidad. Da unas pautas concretas sobre qué es y qué no es el trabajo con la imaginación activa. También nos orienta para empezar a relacionarnos con el inconsciente creativo.

El segundo lleva por título “Imaginación activa y dibujos de lo inconsciente”. Además de una introducción añade un interesante trabajo real, basado en el dibujo como manifestación del diálogo con el inconsciente.

Espero que ambos textos te supongan una apasionante introducción a este camino de autoconocimiento.

En el próximo artículo ahondaremos en lo ya señalado en este. ¿Por qué y cómo funciona la función simbólica en el trabajo con la imaginación activa y niño interior?

Hasta entonces, un cordial saludo.

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Josep Guasch, coaching y psicoterapia en Sabadell

Trabajo con la Imaginación activa y niño interior, terapia online y presencial. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Asertividad, liderazgo, terapia de pareja, celos, ludopatía, etc…) en Sabadell y Terrassa.

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El niño interior, el padre y el adulto. El análisis transaccional (II). Guión de Vida.

El niño interior, estudio del guión de vida online y presencial. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia transpersonal (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Niño vital o herido, Terapia por fatiga pandémica por covid-19) en Sabadell y Terrassa

El Guión de Vida

Eric Berne fue uno de los pioneros en el estudio de el Niño Interior. Para este autor, las influencias que recibimos durante nuestra infancia, organizan nuestra actitud de adultos en lo que llamó “Guión de Vida”. Este es el sustento o núcleo de nuestra personalidad profunda y, además de nuestro “destino” o “suerte”.

Niño interior y guión de vida

Guión de vida y análisis transaccional

De este modo, la psicoterapia transpersonal nos explica cómo el guión de vida da una cierta coherencia a nuestra actitud y conducta. E incluso, nos sirve para argumentar (en modo neurótico) nuestros errores, “mala suerte”, incompetencias etc. Tomar conciencia de esta “historia que nos posee”, nos ayudará a asumir nuestra propia responsabilidad con mayor conocimiento de causa, liberarnos, y optar por actitudes y conductas más allá de las que nos permitimos.

Anexo un enlace para una práctica sobre el Guión o Argumento de Vida.

Guión de Vida y los estados del yo en psicoterapia transpersonal

Los tres estados del yo (que ya revisamos en el anterior artículo) se hallan presentes en cada adulto, de uno u otro modo, aun cuando alguno de ellos pudiera ser el dominante. Por otro lado, la peculiar configuración de estos dibujan la historia secreta de nuestras vidas, el niño interior es el contenedor de estos guiones.

Recientemente se ha dividido el funcionamiento de estas tres instancias, como positivo y negativo. En el primer caso manifestaciones del estado del yo adaptado al momento presente, flexible y útil para cambiar positivamente. En el segundo caso, el estado negativo se manifiesta como modelos repetitivos y anclados en el pasado.

Para un mayor aprovechamiento, el proceso de Análisis Transaccional debe seguirse bajo la supervisión de un psicoterapeuta entrenado en esta técnica, más teniendo en cuenta que dentro de esta escuela, existen diferentes enfoques a la hora de reestructurar estos diálogos internos. De todos modos, es posible un trabajo introductorio de introspección. A título orientativo facilito un cuadro que ayuda en la identificación de esos estados en nosotros, pero que debe ser tenido en cuenta solo como eso, pautas orientativas.

No debemos olvidar que, como observadores de nosotros mismos, nos es casi imposible escapar a nuestra subjetividad. Veamos por ejemplo las distintas reacciones de los estados del yo ante la posibilidad de un cambio de trabajo. Lo examinaremos desde las tres ópticas, el padre, el adulto y el niño interior.

Análisis transaccional. El padre

La figura del Padre se preocupará por la conveniencia del nuevo trabajo, amparado en lo tradicional y lo que “hasta ahora ha funcionado” verá con reservas cualquier cambio. Se preguntará, por ejemplo, si la nueva ocupación supone un mayor prestigio social, seguridad, estabilidad, mejora en la jerarquía laboral, economía, etc. Algunas cuestiones sobre cómo les sentará a los actuales jefes su “deserción” le preocupará en sobremanera (también a el niño interior, sumiso, si bien este último lo vivirá desde la culpabilidad y la figura del padre se preguntará si el cambio no supone una traición o infidelidad a los principios de la empresa.)

Análisis transaccional y psicoterapia transpersonal. El niño interior

Guión de vida y personajes internos en psicoterapia y coaching, consulta en Sabadell

Reconciliar los diferentes aspectos de uno mismo, un trabajo necesario en psicoterapia transpersonal.

El niño interior se entusiasmará con la idea, le aterrorizará, se rebelará o se someterá a lo que digan los demás, sin más, según sea la modalidad. Su reacción será inmediata, básicamente emocional y sin análisis alguno; expresiones del tipo “¡Ay, no me gusta la idea!””¡Yupi, me encanta esta posibilidad!”…

Análisis transaccional. El adulto

El adulto tendrá en cuenta tanto los elementos de seguridad y estabilidad laboral como su afinidad en relación al nuevo trabajo, si encaja con sus valores, sus habilidades y capacidades, si supone o no un nuevo reto… El ambiente del trabajo también será importante, si bien en este caso dejará paso al niño para que evalúe. Analizará todas las oportunidades del modo más objetivo posible y escuchará constructivamente a las “opiniones” de su niño y padre, para tomar la decisión.

Tanto para el coaching como para la psicoterapia, estas distinciones pueden servir como un referente que permite generar nuevas dinámicas de actitud y comportamiento como árbitro del diálogo interno.

El Niño interior, padre y adulto, vocabulario y lenguaje corporal

Veamos ahora algunas de las características diferenciadoras en el comportamiento de cada una de estas instancias, siempre teniendo presente que se trata de distinciones orientativas. El mayor predominio de una figura u otra, en primer lugar. Y en segundo lugar cómo se relacionan será lo que defina nuestro guión de vida.

PADRE:

El niño interior responde a los mandatos del padre internalizado, Josep Guasch, coaching y psicoterapia

También viéndolo como entrenador, un padre puede entrenar de maneras distintas a su hijo

Palabras y frases modelo: Debes, no debes, tienes que, siempre, nunca, ahora qué, si yo fuera tú, déjame ayudarte, porque lo dije yo, no preguntes, no molestes, sé bueno, qué dirán los vecinos, vamos, querido, amorcito, angelito.

Eres: malo, bueno, estúpido, feo, bonita, inteligente, ridículo, desobediente, malévolo, talentoso, gracioso, un desastre, horrible, una cruz, una bendición, un malcriado, un ángel, absurdo, un burro inaguantable. Trata, no tengas miedo; venga, anímate; ¿ves? , no duele; no te preocupes; yo te cuidaré, esto hará que te sientas mejor.

Gestos y posiciones: Señalar con un dedo acusador o amenazador; una caricia en la espalda; un toque consolador; golpear en la mesa; subir la vista en señal de disgusto; golpear en el suelo con los pies o frotarse las manos impacientemente; menear la cabeza para decir: “no, no” o “está bien”; cruzar los brazos sobre el pecho y fruncir el ceño; erguir la cabeza y poner cara seria; abrazar y/o mecer a alguien.

Tono de voz: Burlón, punitivo, condescendiente, animador, alentador, comprensivo.

Expresiones faciales: Ceño fruncido; asentimiento con la cabeza; cara de preocupación o de enojo; mandíbula tensa; mirada comprensiva u orgullosa; sonrisa; mirada amorosa, hostil, desaprobadora.

ADULTO:

El niño interior puede encontrar apoyo en el adulto, consulta en Sabadell

El adulto analiza la situación y se centra en las soluciones

Palabras y frases modelo: Cómo, cuándo; quien, dónde, por qué, probabilidad, alternativa, resultado, sí, no , cuáles son los hechos, no es un hecho probado, sino una opinión; verificarlo; hasta aquí, todo ha sido hecho correctamente; son las 4.30 p.m.; cuáles son las razones; ¿has ensayado esto?, mezcla dos partes de una con una de la otra; así es como funciona; desarmémoslo y mirémoslo; busquemos las causas; de acuerdo con las estadísticas…: un cambio sería indicado; la reunión será el viernes a las 2:00 p.m.

Gestos y Posiciones: Postura erguida (no ceremoniosa); contacto visual mantenido al hablar con otros; señalar algo (p.ej. la dirección) con el dedo; escuchar dando retroinformación verificando su comprensión; interés.

Tono de voz: Claro, sin emoción indebida; directo; confiado; inquisitivo e informativo.

Expresiones faciales: Pensativa; atentamente observadora; curiosa; viva responsiva al aquí ahora; ojos atentos, confiados.

EL NIÑO INTERIOR:

Palabras y frases modelo: Caramba; aúpa; caracoles; no puedo;

El niño interior es espontáneo, creativo, divertido, con ganas de aprender, consulta en Sabadell

El niño y el contacto con la Naturaleza

no quiero; dame; no sé si quiero; deseo; (cualquier clase de habla infantil); mío; ¡qué miedo!; ¿verdad que soy gracioso?; mírame ahora; ¿lo hice bien?; tengo miedo; ayúdame; hazlo por mí; nadie me quiere; me haces llorar; tú tienes la culpa; yo no lo hice; no es de fiar; el mío es mejor que el tuyo; se lo voy a contar a tú mamá; te vas a arrepentir; quiero irme a casa; vamos a jugar; caramba con este trabajito; más caramelos; espero que todos me quieran.

Gesto y Posiciones: Desgarbado, abatimiento; arranques de cólera; pestañear; postura de alegría o exuberancia; acurrucado; andar a saltos; retorcerse; gestos despreciativos (u obscenos) comerlas las uñas; levantar la mano antes de hablar.

Tono de Voz: Reír tontamente: gorjear; gimotear; tono manipulador; halagar; pedir permiso; maldecir; rencoroso; bromista; silencio pesado; mofa; aguijoneador; carcajadas; entusiasmo; hablar rápidamente y en voz alta; juguetón.

Expresiones Faciales: Llorón; hacer pucheros; mirar hacia arriba a otros; desánimo; alegría; entusiasmo; curiosidad; estudiar las cosas; cabeza echada hacia un lado; coqueteo; apariencia de inocencia con los ojos bien abiertos; cariacontecido; impotencia; admiración.”

Para concluir, señalar que en este trabajo debe existir una compensación de los tres papeles. Tan malo es olvidar el trabajo con el niño interior, como sobrevisibilizarlo, de tal manera que infantilicemos al adulto.

Hasta el próximo artículo, recibe un cordial saludo.

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Josep Guasch, coaching y psicoterapia en Sabadell y Terrassa

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El niño interior y el estudio del guión de vida online y presencial. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia transpersonal (Asertividad, liderazgo, terapia de pareja, celos, ludopatía, Terapia por fatiga pandémica covid-19) en Sabadell y Terrassa

Terapia del niño interior, psicoterapia y coaching en Sabadell

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El niño interior y el análisis transaccional. Los tres estados del yo.

El Niño Interior y el Análisis transaccional online y presencial. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia transpersonal (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, A.T. , Terapia niño interior, Terapia fatiga pandémica por covid-19 ) en Sabadell y Terrassa

Consulta de análisis transaccional y niño interior en Sabadell

La sombra del niño interior presente en la conducta y actitud del adulto

El modelo de intervención basado en el Niño Interior, es uno de los modelos terapéuticos más eficaces y de mayor alcance. Bajo el punto de vista de la psicoterapia humanista, un modelo no pretende ser tanto una explicación teórica y científicamente válida sobre lo que ocurre en nuestro psiquismo, como un modo pragmático de explicar el cómo funciona nuestro comportamiento, más que el porqué. Es pues, más una metáfora práctica, que una hipótesis o teoría.

Uno de los modelos más socorridos es el del Análisis transaccional (A.T.). Bautizado por algunos como el “hermano pequeño del psicoanálisis freudiano”, no pretende la profundidad de aquel, pero sí una mayor operatividad en cuanto al cambio que busca el cliente. Su universalidad se hace patente en sus múltiples aplicaciones, tanto en el ámbito de la psicoterapia transpersonal, como en el mundo organizacional y el coaching.

Este modelo postula la existencia de tres instancias psíquicas que se reparten el “pastel” de nuestro psiquismo, conocidos como “estados del yo”.

Estado del NIÑO INTERIOR

” del ADULTO

” del PADRE

Si bien estos estados tienen su origen en momentos evolutivos distintos de la persona, se hallan presentes en mayor o menor medida en la persona adulta. Las equivalencias con las instancias psíquicas del modelo freudiano son:

NIÑO INTERIOR: Id o Ello;

ADULTO: Ego/Yo;

PADRE: Super Yo.

El análisis transaccional es una terapia práctica, con pocas complicaciones teóricas. No hay trascendencias implícitas pero sí posibilidades… y en esas posibilidades, esos personajes que moran en nuestro interior…

ESTADO DEL NIÑO (Terapia del Niño interior)

Correspondiéndose en el modelo Freudiano con el Id o Ello y el principio del placer, predomina el SENTIR. El análisis transaccional diferencia 5 submodalidades:

El niño interior natural

Se corresponde con los seis primeros meses de vida, conductas y manifestación de sentimientos poco elaborados. En el Adulto se manifiesta como espontaneidad (en su vertiente “positiva”) o bien inmadurez. Es la vivencia del niño interior libre.

El pequeño profesor

Hasta los 24 meses de vida, el niño empieza a desarrollar su creatividad y una conducta más elaborada. Se las ingenia para sujetarse el chupete, arrastrarse para coger un objeto. Reconoce que es el momento de comer cuando ve el biberón o bien el babero. Y también aprende a manipular, como cuando llora para llamar la atención y que estén por él. Es intuitivo e imaginativo.

Terapia del niño interior, el niño adaptado.

Josep Guasch, coaching y psicoterapia en Sabadell, trabajo con el niño interior

El modo en que nos relacionamos con nuestro niño interior enriquece nuestra autoestima

Según la psicoterapia transpersonal, estos estados tienen su importancia en el momento evolutivo del niño y cierto reflejo en la vida adulta. Sin embargo, hasta los seis años, algo va a marcar de un modo más fuerte la vida adulta. El modo en el que el niño adapta su conducta como respuesta a los requerimientos de los demás. Por ejemplo: si se le da la comida y no la quiere, puede tomársela sometiéndose a la persona que se la da generalmente por miedo (SUMISION). También puede rechazar la comida y enfrentarse a quien se la da (REBELION). Y, finalmente, puede hacerse el remolón e intentar retrasar la comida, distrayendo a quien se la da (DEMORADOR).

Estos tres estados nuevos se conocen como el Estado del niño interior ADAPTADO, (sumiso, rebelde o demorador) y marcarán mucho el modo en que el adulto enfrente sus problemas en la vida cotidiana.

Niño interior adaptado, sumiso

Acepta y somete su conducta a los mandatos de las figuras parentales, sin discusión (o muy poca) aparente. Según el análisis transaccional, el niño introyecta los mandatos parentales en figuras internas normativas y críticas.

Adaptado rebelde

Consulta de análisis transaccional en Sabadell

Niña adaptada rebelde.

Discute continuamente los mandatos parentales, lleva la contraria, se niega…

En el adulto podemos encontrar este tipo de comportamiento en los llamados “rebeldes sin causa”. Personas que con poco, o nulo, criterio se rebelan contra las normas sociales y las vulneran.

Niño interior adaptado, demorador

Germen de la procrastinación adulta, el niño no se atreve a discutir ni aceptar del todo las órdenes e instrucciones de los mayores. Pospone de continuo el conflicto esperando que “algo ocurra” (algo ajeno a él). Demora asumir la responsabilidad de sus propias decisiones quedándose a medio camino entre la sumisión (que si bien es una claudicación, no deja de ser una decisión) y la rebelión.

La terapia del niño interior forma parte de una gama muy interesante de intervenciones en el terreno de la psicoterapia transpersonal. A efecto del trabajo de coaching, conviene tomar conciencia de:

A/ Nuestro posicionamiento en nuestra actitud y conducta.

B/ Tomar conciencia de las posibilidades a nuestro alcance mediante el cuestionamiento… ¿Cómo me manifestaría en esta situación desde la óptica del Padre, Niño y Adulto? ¿Cuál sería la más adecuada?. Hay que tener presente que, todos los estados del yo pueden tener su aspecto positivo y negativo en cuanto a la necesidad de adaptarse a situaciones nuevas o conocidas.

C/ Y como siempre en el proceso de coaching, centrarnos en los aspectos “luminosos” que conducen a la conducta efectiva, dejando el trabajo con el aspecto bloqueado o herido para la psicoterapia.

Conviene no obstante recordar que en ocasiones, el trabajo terapéutico se impone como paso previo al proceso de coaching transpersonal. Y muy especialmente cuando se sospecha de elementos irracionales que boicotean el curso normal del proceso.

Cabe destacar que el análisis transaccional es un modelo muy versátil. Su aplicación tiene cabida tanto en un proceso terapéutico como de coaching de inspiración transpersonal. Del mismo modo, puede aplicarse tanto a terapia personal como en el trabajo de equipos en empresas.

EL ESTADO DEL PADRE

Lo Normativo, opina en base a los juicios de valor. Se corresponde con la figura del Super Ego en el modelo Freudiano (básicamente introyecciones de los mandatos de la sociedad, culturales, educacionales y religiosos)

También marcarán este estado del yo las primeras experiencias que el niño haya recibido de sus padres (padre, madre y figuras parentales en general) como modelos que integrará para su comportamiento o roles futuros. Estas primeras vivencias marcarán la influencia del niño interior en el adulto.

El niño para su desarrollo necesita que alguien se ocupe de él, protegiéndolo. Esta protección puede recibirla de dos modos:

Bien sea dándole cuidados, comida, limpieza, caricias, curación…
O mediante las órdenes, poner límites, prohibiciones y normativas.

El primer estado se conoce como PADRE NUTRICIO y CRÍTICO el segundo.

Padre crítico

Padre crítico negativo y análisis transaccional

El padre, a veces puede adoptar una actitud de intransigencia poco pedagógica.

En el adulto se manifiesta en las normas y actitudes rígidas, punitivas, culpabilizadoras, tanto con respecto a los otros como a uno mismo. Aquello que DEBE o TIENE QUE hacerse. No existe, siquiera un cuestionamiento del por qué. La figura del Padre Crítico está vinculado a los mandatos sociales, culturales, educacionales de todo tipo. Prima lo normativo frente a lo pedagógico. El niño interior, al principio, puede atemorizarse o rebelarse. Pero, según el análisis transaccional, es muy probable que termine introyectando y haciendo suya esta actitud en la edad adulta. Y esta actitud crítica se volcará a otras personas y contra sí mismo.

El padre nutricio

La figura paterna nutritiva en coaching y psicoterapia, consulta en Sabadell

El padre puede cumplir una función de ejemplo, pedagógica y próxima.

Se manifiesta de un modo más relajado, las normas también son importantes pero la comprensión, la flexibilidad y el afán pedagógico acompañan su intervención.

Estos modos de relacionarse implican superioridad y autoridad y son típicos, no solamente de los padres respecto a sus hijos, sino también de los superiores jerárquicos en el mundo de la empresa, relacional, familiar, social o cultural.

El niño aprende estas actitudes de sus padres y las va incorporando bien sea por imitación, bien por un proceso de interiorización, empezando a hacerlas suyas sobre todo entre los 6 y 12 años.

EL ESTADO ADULTO

Correspondiendo al Yo o Ego del modelo Freudiano y el “principio de realidad”, sustenta su actividad en el pensar, analizar, comparar, para tomar decisiones.

El estado del adulto emerge con motivo de un doble movimiento:

El estado del yo adulto en psicoteapia y coaching, consulta en Sabadell

El yo adulto incluye la objetividad y lo resolutivo ante los problemas.

Por un lado la necesidad de un “árbitro” que atempere el conflicto entre las dos instancias psíquicas anteriores. En segundo lugar, es el momento en el que el niño ya empieza a hacerse preguntas ¿qué es esto? ¿Por qué? ¿Para qué?…

Es ya un tipo de pensamiento que indaga y pide información. Se enfoca muy directamente sobre la realidad exterior del mundo y de los otros y va dirigida a obtener un conocimiento realista y objetivo de las cosas. En el niño, este estado puede verse contaminado por los aportes del “Pequeño Profesor”.

Si en la infancia, predominó la influencia del padre crítico nutritivo, en el adulto predominará la figura del niño interior libre. Por el contrario, si predominó la figura del padre crítico el adulto estará supeditado al niño interior herido.

A grandes rasgos, estas son las tres instancias postuladas por el modelo del Análisis transaccional (A.T.). Según cómo interactúen entre ellas condicionaran la actitud y la conducta de cada persona y otorgan referentes claros para facilitar la labor terapéutica o de coaching. También se ha utilizado en el ámbito de la empresa como técnicas de negociación, ventas, liderazgo de grupos…

Seguiré en el próximo artículo desgranando estos aspectos que dibujan nuestra dinámica interna y condicionan nuestro proyecto vital.

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Hasta el próximo artículo, recibe un cordial saludo.

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