La finalidad de la terapia del niño interior es la de integrar el niño con el adulto.

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El niño interior libre, la vitalidad y las ganas de aprender

El niño interior libre. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, en Sabadell, Terrassa y online. Consulta de coaching y psicoterapia (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Niño interior)

Terapia del niño interior libre, en Sabadell

El niño interior libre, un arquetipo de vitalidad, entusiasmo y ganas de vivir.

En cualquier proceso terapéutico, de coaching o de psicoterapia tiene cabida una figura terapéutica, el niño interior libre. Basada en el análisis transaccional pero también utilizada, por ejemplo en terapia Gestalt y PNL. Emergiendo de la terapia del niño interior, esta figura terapéutica tiene cabida en cualquier modalidad de psicoterapia y coaching. Su versatilidad es tal que es útil para diversidad de dificultades. Ansiedad, mejora de la autoestima, adicciones, codependencias. Y también para estimular la ilusión, la gratitud, las ganas de vivir y la inspiración.

¿Para qué la terapia del niño interior libre?

¿No te ha ocurrido conocer a personas que, sin perjuicio de la edad, están repletas de alegría, vitalidad, entusiasmo? Personas a las que las dificultades no les echan para atrás. Sino más bien las enfrentan con creatividad y una espontánea confianza. Y esto tiene una explicación:

En el modelo de los estados del yo, Eric Berne señaló dos aspectos del niño interno. El niño interior libre y el niño interno adaptado. Este último, a su vez, se subdivide en tres aspectos, sumiso, rebelde y demorador. Puedes ampliar, si lo deseas en mi artículo: El niño interior y el análisis transaccional.

Pero el niño interior libre es portador de los dones exclusivos con los que aparecemos en el mundo. Sin embargo, los mandatos sociales de todo tipo van minando esta genuinidad que nos hubiera hecho brillar. Perdemos, entonces, el alineamiento entre nuestras capacidades, (de las que el niño interior libre es portador), y nuestro adulto. Esto genera un malestar interno que puede traducirse de múltiples formas.

John Bradshaw en su libro “Volver a casa” hace una recopilación de todo tipo de síntomas. Desde codependencia, depresión, celos y problemas de autoestima y falta de asertividad hasta dificultades con adicciones.

Reivindicar y recuperar nuestro niño interior libre

La buena noticia es que el niño interior libre sigue vivo en nuestro interior. Por supuesto, el redescubrimiento de su vitalidad pasa también por la sanación del niño adaptado. Este niño herido es quien dibuja, junto con el adulto, nuestro guión de vida. Patrones de conducta que nos parecen irremediablemente repetitivos, aun cuando pudiéramos reconocerlos como malsanos.

El trabajo con el niño vital (o libre) es fundamental por cuanto es el objetivo final. Pero a su vez, no puede plantearse en términos de objetivo (delimitado, específico, temporalizado…), pues apunta a un descubrimiento. Sin embargo, es bueno mantener un norte, lo que en PNL, llamamos un estado deseado.

Volver a casa, la terapia del niño interior

Volver a casa tras un largo viaje con todo lo aprendido en el camino.

Como en la metáfora del viaje del héroe, el último tramo es volver a casa.

Así pues, se plantea más en términos de dirección y visión, un descubrimiento que se intuye. Este estado deseado lo podemos cultivar mediante la práctica del centramiento y la terapia del niño interior. Jung, llegó a señalar el niño interior libre como “el ser del principio y del final”. Es decir, “la esencia preconsciente y postconsciente del hombre”, entendida como la esencia del alma. Ver “El arquetipo del niño”

 

¿Cómo plantear pues el trabajo con el niño interior libre?

Dejarse llevar por la imaginación, liberar el hemisferio cerebral derecho.

Déjate llevar por tu imaginación, es parte del proceso.

El planteamiento es fácil para algunas personas, y puede resultar difícil para otras. El concepto nuclear es el “dejarse llevar” por la imaginación (y esto es fundamental, el “dejarnos llevar”). En consonancia con esto, déjate llevar por lo que surja cuando piensas en algunos aspectos de tu niño interior vital. Y aunque te resulte difícil sentirlo o imaginarlo, deja que tu ser interior te informe “como si” fuera fácil. Sin juzgar, sin valorar, sin etiquetar… sólo “como si…”

El trabajo con la terapia del niño interior, sus virtudes

Rosetta Forner, especialista en coaching con PNL, identifica cinco características de este niño interior vital. A saber

  • MÁGICO, SABIO, CREATIVO, JUGUETON, EMOTIVO

Sugiero tres formas de imaginar y modelar estas características.

  • ¿Cómo eras , de pequeño, con cada uno de estos registros en el niño interior libre?
  • El “como si”. Aun cuando no tengas recuerdos o te cueste imaginarlo, haz como si fuera posible, utiliza tu imaginación.
  • Recurre a modelos de niñ@s que conozcas. Si tienes hijos, sobrinos, ¿Cómo actúan en cada uno de estos roles? Incorpora en el niño interior libre tuyo cada una de estas características.

Imagina entonces esas características que “clasificamos” en el niño interior libre. ¿Cómo sería, para ti, (sí, para ti) cada una de estas características del niño interior vital?.

Dibujando los cinco rostros de la Magia

Algunas cuestiones que te pueden ayudar:

  • Mágico: ¿Qué paisajes mágicos aparecen? ¿Castillos encantados, lagos brumosos? Imagina personajes… ¿Brujas, magos, hechiceros…? Fantasea con seres mágicos… ¿Unicornios, hadas, gnomos, elfos, sirenas, salamandras? O incluso con conjuros y pócimas.

 

  • Sabio: Hay niñ@s que por estar muy en contacto con seres adultos parecen tener cierta “sabiduría adulta”. Esta puede ser una de las partes en el niño interior libre sabio. Pero es más bien esa inteligencia intuitiva, emocional, en contacto con el cuerpo. La mente de los niños no está tan condicionada como la nuestra, no tiene tantas presuposiciones. Por eso a veces formulan esas preguntas que hacen y que no sabemos responder. Este es también un aspecto de la sabiduría del niño interior vital.

 

  • Creativo: En el niño interior libre está/n presente/s nuestro/s don/es original/es. Le gusta pintar, cantar, inventar historias. Modelar con plastilina, inventar monstruos o construir castillos. A veces hacer ver que es otra persona o, incluso, imita a alguien.

 

  • Juguetón: Jugar es la forma más divertida de aprender. El juego le pone en contacto con lo serio de la diversión y lo divertido que es ponerse serio. Cantar, bailar, jugar al escondite. Aparentar ser otra persona, hacer teatro. Hacer cosquillas, reír, saltar.

  • Emotivo: En el niño interior libre la expresión de las emociones y sentimientos es algo completamente natural. Si quiere demostrar amor lo hace abrazando, acariciando. Si quiere pedir caricias lo hace. También si algo le disgusta o le pone triste, llora.

Pero… esta es la clave. ¡No te ciñas solo a estas preguntas! ¡Suéltate!

Terapia del niño interior en Sabadell

El niño mágico nos conecta con el mundo de la fantasía

Esta son solamente algunas referencias. No te preocupes por la perfección, este es el reto. A veces una de las características del niño puede confundirse con otras. Por ejemplo el creativo con el juguetón o el mágico. Sólo imagina “como si” pudieras conectar con cada aspecto, permítete jugar, disfrutar, reír o llorar. Aun cuando sea distinto a lo que esperabas, “deja que surja”.

La terapia del niño interior libre nos pone en contacto con nuestra capacidad de «permitir ser»

Ahora, coge papeles y lápices de colores. Preferentemente sentado en el suelo (donde suelen jugar los niños), conecta con uno de ellos. Por ejemplo el mágico. Y conectando con las indicaciones dadas y otras más que puedan aparecer en tu interior….

¿Cómo sería ser ese niño? Imagina que lo ves sentarse, andar, mirar? ¿Qué postura corporal y gestos tendría? ¿Cómo hablaría y respiraría? ¿En qué cosas pensaría? … Haz como si “vieras ya a tu” niño libre mágico. Puedes incluso reír o bailar tal y como él lo hace. Deja que se te ocurran tantas formas de expresión de la magia en tu niño como vengan.

Y cuando lo tengas…. Coge un papel (sólo un papel por cada niño) y dibuja lo primero que aparezca. Dibuja desde la sensación sentida de haber conectado con ese niño mágico.

Cuando termines, desconecta, respira y vuelve a la realidad cotidiana.

El dibujo libre nos conecta con nuestra creatividad

Dibuja libre y creativamente los aspectos de tu niño interior libre

Repite lo mismo con cada uno de ellos. Con el sabio, creativo, juguetón y emotivo. No trabajes el mismo día con dos o más niños, y si lo haces deja un espacio de tiempo. Preferiblemente más de dos horas, aunque lo ideal es hacerlo en días diferentes. Un día distinto para cada niño.

Una vez tengas confeccionados los cinco dibujos,
elige un día para la siguiente práctica:

Dispón en un espacio, preferentemente en el suelo 6 cojines (también pueden ser 6 sillas). Con cinco de esos cojines haz un círculo y otro cojín en medio. En cada uno de los cinco cojines que conforman el círculo deja un dibujo de cada aspecto del niño. Uno por cojín.

Durante unos momentos siéntate y siéntete en el centro del círculo. Acompañado por cada aspecto que refleja el niño interior libre. Siente el que está ante ti, el que está detrás, el que está a un lado u otro…. Simplemente con los ojos cerrados siéntete acompañado por cada uno de los aspectos de tu niño interior. Desde el lugar en que están los dibujos de cada uno de ellos.

Seguidamente, dirige tu mirada (deberás, por supuesto, acomodar tu posición en el centro del círculo terapéutico) hacia uno de ellos. Imagina, ¿Cómo recuerdas, imaginas, sientes que puede ser ese niño? Vuelve a imaginar… Su respiración y forma de andar ¿Qué posturas y gestos le caracterizan? ¿Recuerdas cómo habla o balbucea? ¿Puedes imaginar cómo es su mundo? Y, en general… ¿Cómo te imaginas que es él y su vida?

A continuación dale la bienvenida y las gracias por asistirte en tu proceso de psicoterapia o de coaching. Sugiero algo así como:

Bienvenido, gracias por estar aquí, te acojo en mi corazón”.

 

Asóciate a la figura de tu niño interior libre

En PNL conocemos como asociarse el vivir en primera persona una situación como si ocurriera aquí y ahora. Durante la práctica terapéutica, pasas a ocupar la silla del niño mágico (por ejemplo) como si fueras él. Existe en terapia Gestalt algo parecido la práctica de la silla caliente y la silla vacía. En PNL, ocupar la segunda posición perceptiva. Ahora eres el niño mágico que dirige su mirada a la silla vacía en la que representa que está tú yo adulto.

Sumérgete plenamente en tu papel de niño (mágico en este caso). Recuerda las distinciones anteriores que hiciste en posición disociado (es decir, como observador). Ahora te toca encarnarlas. No te preocupes en la perfección, sólo haz como si realmente lo hicieras.

Ahora dirige tu mirada a la “silla vacía”. En esta silla

Terapia del niño interior libre en Sabadell

Siéntate y siéntete en el centro del mandala, arropado por los aspectos de tu niño interior.

está tu yo adulto. Míralo con atención, como si fuera “otro yo” que te visita (como niño) desde el futuro (como adulto).

Una forma de contemplarlo es como si, desde niño, te observaras a ti mismo como el adulto del futuro. Entonces, desde esa perspectiva de tu niño interior libre: ¿Cómo ves a ese adulto del futuro? ¿Qué crees que tiene y le falta? ¿Cómo ves su vida? Estas son sólo algunas posibilidades de preguntas que te puedes hacer. Deja que tu imaginación de niño interior libre se haga una composición de lugar acerca de ese adulto.

Establece el diálogo

Recupera tu yo interior, consulta en Sabadell

Recupera tu yo más auténtico enterrado entre multitud de mandatos parentales y sociales de todo tipo.

Entonces cuando te sientas preparado, y en un máximo de 5 palabras….

  • ¿Qué le dices?

En este decirle puede ir un consejo, (ríe más, disfruta más, suéltate más…). También es posible que una demanda (visítame más a menudo). Es importante que en este decir del niño interior libre al adulto exista un acto o actitud afirmativa. Por ejemplo: si lo ves triste, dile: “disfruta o ríe más”. Si te quejas de que no viene a verte…. “ven a verme más a menudo”.

La afirmación debe ser directa, no una “consideración u opinión, observación etc.….”. No es válido algo así como “pues pienso que le da demasiadas vueltas a las cosas”. Dirígete a él en primera persona “Haz más caso a tu corazón y actúa desde él”.

Una vez formulada la petición, desde tu niño interior libre (mágico en este caso), ocupa la silla del adulto. Recibe en el corazón, desde el centro del círculo y desde el adulto el mensaje del niño interior libre. Es importante no razonar, justificar, explicar… (Funciones del adulto), simplemente recibe en el corazón, sea lo que sea. Deja que se dibuje en el interior esa petición. Es probable que, al principio, no tenga mucho sentido, pero no olvides que esta es la visión del adulto. Simplemente, deja que germine en tu interior.

Pasa a continuación al siguiente aspecto del niño interior libre (por ejemplo el niño sabio). Procede del mismo modo con cada aspecto de tu vitalidad interior.

 

Finalizar el ejercicio con tu niño interior libre

Al finalizar siéntate en el centro del círculo, interiorizar los mensajes de los cinco aspectos del niño interior libre. Puedes realizar una pequeña meditación dejando que se reorganicen en tu interior las diferentes sugerencias.

Una vez integradas puedes realizar, lo que en PNL llamamos un “puente al futuro”. Es decir imaginar cómo cambiaría tu vida, en cada uno de sus aspectos, al tener en cuenta estos mensajes.

Una sugerencia para afinar más en las distinciones es la de tener en cuenta los aspectos específicos. Por ejemplo, ¿Cómo cambiaría tu vida en…?

  • Tu profesión y relaciones laborales.
  • Relación con amistades.
  • Relación con seres queridos, pareja, padres, hijos…
  • ¿Modificaciones en tu hogar?
  • ¿Cómo afectaría a tus hobbies?
  • Auto-cuidado
  • Gestión de tu economía…

Pero no des ningún cambio por asentado. Has marcado con este trabajo, simplemente una dirección. Deja ahora que tu subconsciente integre. Confía y déjate llevar.

Terapia del niño interior online y presencial en Sabadell

¿Has recuperado ya la sabiduría de tu niño interior?

Hasta aquí una descripción de la dinámica del niño interior libre mágico. Por supuesto realizada con un terapeuta entrenado puedes profundizar mucho más. Sin embargo, no dejarás de tener algún beneficio si deseas probar por tu cuenta.

Practícalo y, recuerda, tienes un espacio más abajo por, si deseas, escribir tus comentarios, dudas o sugerencias.

Un cordial saludo,

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Terapia del niño interior en Sabadell

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El niño interior libre. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, en Sabadell, Terrassa y online. Consulta de coaching y psicoterapia (Ansiedad, acompañamiento y estrategias para adelgazar, dejar de fumar, autoestima, adicciones, etc…).

 

Terapia del niño interior SAbadell

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El niño interior del adulto. Objeto de transición y símbolo.

El niño interior del adulto, importancia de la función simbólica; sanar niño interior Sabadell, Terrassa y online. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia (PNL, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Hipnosis, Niño Interior, Cursos y talleres de crecimiento personal en Sabadell )

Vimos en el anterior artículo Imaginación activa y niño interior. La infancia redimida cómo lo que llamamos el niño interior del adulto, sigue vivo en cada uno de nosotros.

El niño interior del adulto, terapia Sabadell

Niño interior y adulto, comunicación e interacción.

Vimos también la relación entre el objeto de transición (para el infante) y el símbolo para el adulto. Para el primero representaba un motivo de tranquilidad. Para el adulto un impulso hacia la integración.

Seguimos en este artículo ahondando en este proceso interno que es uno de los elementos claves en psicoterapia. Especialmente en la llamada terapia del niño interior presente, hoy en día, en la mayor parte de las modalidades de psicoterapia humanista.

 

El niño interior del adulto y la función simbólica

Jung califica concretamente el símbolo como la mejor expresión y representación de una situación problemática. Integra en un todo algo que la consciencia aún no ha reconocido. A su vez, ensambla los diferentes aspectos de una tensión psíquica.

El símbolo resume el estado de la psique, propone una orientación para resolver el conflicto con la contribución tanto del inconsciente como del consciente. El símbolo propone una orientación porque está subordinado a los arquetipos a través del inconsciente colectivo, auténtico terreno de experiencias colectivas.

Recordemos que el símbolo es el rastro del niño interior del adulto, la evolución del objeto transicional.

Además, conviene tener presente que Para Jung, la capa más profunda del inconsciente – inconsciente colectivo – es una psique objetiva, incluso autónoma. Una de las configuraciones más poderosas del inconsciente colectivo son los arquetipos. El niño interior (del adulto) es uno de los arquetipos por excelencia.

Entonces, ¿Cómo se desarrolla la función simbólica que permite soportar las tensiones procedentes del mundo exterior, caótico e imprevisible? ¿De qué manera se articula en un proceso de psicoterapia?

 

El niño interior del adulto. Fantasía y realidad

El pediatra y psicoanalista Donald W. Winnicott contribuyó, gracias a sus investigaciones relativas a la función simbólica, a la comprensión del proceso por el cual llegamos a funcionar en la realidad.

Winnicott, con sus conceptos de área y objeto transaccionales, sacó a la luz el camino que recorre el niño de un universo omnipotente e ilusorio a un universo externo imprevisible y fuente de tensiones.

Coaching y niño interior Sabadell. La función simbólica.

La función simbólica reparadora y unificadora de las dos partes.

Este pediatra pasaba horas observando las interacciones de los lactantes y sus madres a fin de elaborar sus teorías. Desarrolló la idea de objeto transicional para describir la evolución hacia la función simbólica.

Cuando llega al mundo, el niño no distingue entre mundo exterior y mundo interior. Hasta los seis meses, cuando tiene hambre, siente que el alimento aparece cuando él lo desea. No existe una diferenciación entre su universo externo y él.

Esta sincronización perfecta permite al niño, en un principio, percibir su «poder» sobre el mundo, al que considera un apéndice de sí mismo. Todo funciona perfectamente, hasta el día en que el niño siente hambre sin que aparezca la satisfacción.

El siguiente artículo ilustra de un modo sencillo la importancia de la función simbólica en el infante:

La importancia del objeto de transición.

 

Aparición de la conciencia mundo interior/mundo exterior

En ese momento, el infante experimenta su primera fractura. Con la frustración, empieza a construirse el niño interior del adulto. Es cuando toma conciencia de la existencia de un mundo exterior diferente a su mundo interior. Siente una angustia y una tensión que se resolverán con la aparición de la función simbólica.

La función simbólica del objeto de transición

El objeto de transición, nexo intermedio.

Esta función nace cuando obtiene, como objeto transicional, un objeto (por ejemplo un osito de peluche). Este objeto pasará a integrar a un tiempo el exterior, por la realidad objetiva del objeto, y el interior, por sus cualidades afectivas tranquilizadoras.

Se trata a menudo del olor de la madre incrustado en una sábana, olor que revive recuerdos vinculados a la satisfacción de sus necesidades y reduce por tanto la tensión.

El objeto de transición para el bebé y el símbolo para el adulto establecen el puente entre el niño interior del adulto y la función simbólica.

Ese objeto deviene simbólico en el sentido en que une las dos dimensiones, exterior e interior. Del mismo modo calma la tensión suscitada por la distancia entre dos mundos. El símbolo, por tanto, establece un vínculo entre dos mundos, es lo que relaciona, lo que une.

 

El niño interior del adulto, diferenciación y angustia de separación.

Y cuando el bebé reconoce que él es diferente del otro (de su madre), entonces desarrolla el lenguaje. Aparece el primer balbuceo de la experiencia simbólica. Pero es también y sobre todo en ese espacio donde desarrollará su creatividad. Esta creatividad le permitirá sobrevivir en el mundo angustioso de las diferencias.

Gestalt y niño interior Sabadell.

La angustia de separación de la madre en el bebé.

Es por tanto en la consciencia de la diferencia donde el ser humano se desmarca del animal. Además, donde la dimensión simbólica y creativa (por ejemplo, el lenguaje) aparece como una característica típicamente humana.

Es así, también, como se constituye un área llamada intermedia, a mitad de camino entre la realidad y lo imaginario. Un área que engloba el lenguaje y todo el universo simbólico. Se trata de un área de juego que nos permitirá ser creativos con la vida en lugar de sufrirla directamente.

Más tarde, esa área transicional se ampliará cuando adopte la forma de cultura, arte, religión y espiritualidad. Estas esferas simbólicas se derivan todas de procesos transicionales y son necesarias para apaciguar el eterno conflicto entre lo que se percibe objetivamente y lo que se concibe subjetivamente. Pero esto ya será función del niño interior del adulto.

 

La zona intermedia y los estados internos, el espacio para generar nuestra realidad

Esta es el área intermedia mediante la cual podemos “generar nuestra realidad” los cambios internos que repercuten, directa o indirectamente en el mundo interno. Hace apenas unos años, los investigadores más académicos demostraron algo que ya se sabía empíricamente hace tiempo. Y es que la calidad de nuestros estados internos, inciden directamente en los resultados que logramos en la consecución de nuestros objetivos.

Se deduce de lo expuesto que estos cambios en los estados internos no se producen solamente por tener la certeza de que “debería hacer esto o evitar aquello”. Esta no es más que una certeza de nuestro psiquismo racional, un instrumento de nuestro consciente.

El cambio se genera en la “zona de transición”, la zona intermedia que permite una interactuación entre lo consciente y lo inconsciente. La imaginación activa, juntamente con el trabajo con el niño interior han demostrado ser poderosas metodologías para favorecer este diálogo tan necesario.

Hasta el próximo artículo recibe un cordial saludo.

 

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El niño interior del adulto y la importancia de la función simbólica. Sanar niño interior Sabadell, Terrassa y online. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Ansiedad, acompañamiento y estrategias para adelgazar, dejar de fumar, autoestima, adicciones, Cursos y talleres de crecimiento personal en Sabadell)

 

Trabajo con la imaginación activa, consulta en Sabadell

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Imaginación activa y niño interior. La infancia redimida

Trabajo con la Imaginación activa y terapia niño interior, Sabadell, Terrassa y online. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Niño interior).

 

Gestalt y niño interior en Sabadell

El trabajo con la imaginación activa y la terapia del niño interior.

Un concepto y trabajo habitual en coaching y psicoterapia, es la terapia del niño interior para salvar la fractura que vivimos en nuestro mundo emocional, especialmente cuando este sufre de apegos, dependencias y adicciones de todo tipo.

A menudo los psicoterapeutas y coaches proponemos el trabajo con la imaginación activa en la terapia del niño interior (sueños, fantasías, cuentos, teatro, arcilla…). Es especialmente útil para alcanzar una mayor coherencia entre nuestro niño interior y nuestra parte adulta. Esta relación suele sufrir una ruptura a consecuencia de los mandatos sociales de todo tipo. Al ser introyectados, se manifiestan a través de todos los “debería” y mensajes de auto-reproche y culpabilización.

 

IMAGINACIÓN ACTIVA Y TERAPIA DEL NIÑO INTERIOR. EL TRABAJO CREATIVO

Este trabajo creativo, es recibido ocasionalmente, de un modo incrédulo por los clientes. Acostumbrados como estamos al continuo cuestionamiento conceptual, las preguntas basadas en el ¿por qué..? de todo cuanto acontece a través del tamiz de la racionalidad, olvidamos dimensiones de la experiencia vital que se apoyan en otras funciones de nuestro psiquismo como el sentir, la imaginación, la percepción sutil, la propiocepción etc. A menudo, las percepciones sutiles que provocan la transformación en terapia, vienen de estas otras «regiones» menospreciadas de nuestra experiencia vital.

Por supuesto, la búsqueda racional, es lícita y aconsejable siempre y cuando no contamine la vivencia en toda su dimensión. Es, en este sentido, famosa la frase:primero vivir, después filosofar”.

Afortunadamente, existe una explicación al “¿por qué funciona el trabajo con la imaginación?”. El texto del analista Jean François Vezina que adjunto, desarrolla el concepto del objeto transicional en el niño. Se trata del antecedente de la función simbólica en el adulto para salvar la añorada e intuida fusión con la unidad original.

Unidad a la que de adultos hemos de volver desde nuestra individualidad, – no desde el estado de indiferenciación del niño – para aportar al universo una nueva re-creación, una narrativa personal y universal; este es, en mi opinión, el recorrido auténtico y real de nuestra experiencia vital. Incluye la experiencia del adulto que reconoce a su niño interior. Pero sigue siendo adulto, no un adulto infantilizado (hay quienes confunden estas dos vivencias)

Leedlo y… ¡disfrutadlo!:

 

IMAGINACIÓN ACTIVA Y TERAPIA DEL NIÑO INTERIOR. EN BUSCA DE LA «MITAD PERDIDA»

“Hemos mencionado los símbolos presentados por el Sí mismo, pero ¿Qué es un símbolo? Etimológicamente, el símbolo se asocia al symbolon, una pieza de arcilla separada y luego vuelta a unir en la mitología griega. En su origen el symbolon era una moneda cortada en dos cuyas mitades encajaban perfectamente: Dos personas conservan una mitad cada una, dos huéspedes, el acreedor y el deudor, dos peregrinos, dos seres que van a separarse por mucho tiempo… Al unir las dos partes, reconocerá más tarde sus lazos de hospitalidad, sus deudas, su amistad.»

El objeto transicional retrotrae al bebé a la fusión con la madre (la unidad original). En este sentido le trae seguridad, calma y confianza, especialmente al dormir. Puede tratarse del chupete, un muñeco, o incluso un objeto impregnado del olor de la madre.

Imaginación activa y terapia del niño interior,
dos modalidades de terapia íntimamente ligadas.

En este sentido, el objeto transicional es un símbolo que le ayuda en su proceso de maduración, pero en el fondo siempre quedan remanentes de esta necesidad en el adulto. Quizás el más sutil y perverso es aquel de la «media naranja» que, a menudo, termina por contaminar algunas relaciones de pareja. Precisamente por ser adultos infantilizados por el mito.

 

Objeto transicional y niño interior, símbolo y adulto

De la misma manera que el bebé es a su objeto transicional, es el adulto al símbolo. A ello (a esa añoranza) se suma un trayecto de vida adulta.

Nos pasamos la vida buscando nuestra mitad perdida, es decir, tratando de volvernos a unir a través del símbolo. Intentando llenar ese vacío inicial y encontrar en el mundo esa pieza que falta, como una búsqueda de sentido. Hay varias maneras de llenar ese vacío y dar sentido a la vida: el trabajo, la relación con el otro, el arte, el deporte, la religión, la espiritualidad, el ocio.

Imaginación activa y niño interior, consulta en Sabadell

El mito de la media naranja. Somos naranjas completas.

Y vuelvo a llamar la atención hacia una de las formas más equívocas es el mito del amor romántico de la media naranja.

En terapia de pareja aparece una y otra vez. De un modo claro y, en ocasiones, velado este mito.

La función simbólica es lo que nos permite soportar la realidad angustiosa del mundo. El símbolo nos trae veladamente una reminiscencia inconsciente. Pero también nos pone en contacto con lo desconocido, con el vacío. Y siempre surge de una tensión y se manifiesta para estimular nuestra creatividad, para abrirnos a lo inexplorado a fin de aflojar la tensión.

Aunque lo relatado en el párrafo final pudiera parecer contradictorio, no es así si tenemos en cuenta los dos niveles distintos en que transcurren estas dinámicas. Así existe una inercia hacia lo conocido por parte de nuestro consciente, como una excitación hacia lo desconocido (para nuestro inconsciente), pero conocido y/o añorado por «este» último.

Concluyendo, se trata de hacer consciente lo inconsciente para alquimizar ambas energías. El trabajo con la imaginación activa en terapia del niño interior permite unificar ambas dinámicas vitales.

 

El trabajo con la imaginación activa

Para finalizar este artículo, y a efectos de completar la información, añado un par de enlaces. Ambos nos remiten a fuentes solventes que nos orientan en el trabajo con la imaginación activa en terapia:

Trabajo con la imaginación activa y niño interior.

Conectar con el niño interior para dar rienda suelta a la imaginación activa.

El primero, cuya autoría pertenece al Centro Jung de Buenos aires. Lleva por título: Vivenciando los mundos internos: la imaginación activa y su relación con el proceso de individuación y el desarrollo de la personalidad. Da unas pautas concretas sobre qué es y qué no es el trabajo con la imaginación activa. También nos orienta para empezar a relacionarnos con el inconsciente creativo.

El segundo lleva por título «Imaginación activa y dibujos de lo inconsciente». Además de una introducción añade un interesante trabajo real, basado en el dibujo como manifestación del diálogo con el inconsciente.

Espero que ambos textos te supongan una apasionante introducción a este camino de autoconocimiento.

Para conectar con el niño interior, el trabajo con la imaginación activa es de inestimable valor.

En el próximo artículo ahondaremos en lo ya señalado en este. ¿Por qué y cómo funciona la función simbólica en el trabajo con la imaginación activa y la terapia del niño interior?

Hasta entonces, recibe un cordial saludo.

 

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Josep Guasch, coaching y psicoterapia en Sabadell

Trabajo con la Imaginación activa y terapia del niño interior, Sabadell, Terrassa y online. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Asertividad, liderazgo, terapia de pareja, celos, ludopatía, etc.…)

Ganas de jugar en el niño interior vital y libre.

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El niño interior y el análisis transaccional. Los tres estados del yo.

El Niño Interior y el Análisis transaccional Sabadell y online. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia transpersonal (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, A.T. , Terapia niño interior, Terapia fatiga pandémica por covid-19 ) en Sabadell y Terrassa

Consulta de análisis transaccional y niño interior en Sabadell

La sombra del niño interior presente en la conducta y actitud del adulto

La terapia del Niño Interior, es uno de los modelos terapéuticos más eficaces y de mayor alcance. Bajo el punto de vista de la psicoterapia humanista, un modelo no pretende ser tanto una explicación teórica y científicamente válida sobre lo que ocurre en nuestro psiquismo, como un modo pragmático de explicar el cómo funciona nuestro comportamiento, más que el porqué. Es pues, más una metáfora práctica, que una hipótesis o teoría.

Uno de los modelos más socorridos es el del Análisis transaccional (A.T.). Bautizado por algunos como el “hermano pequeño del psicoanálisis freudiano”, no pretende la profundidad de aquel, pero sí una mayor operatividad en cuanto al cambio que busca el cliente. Su universalidad se hace patente en sus múltiples aplicaciones, tanto en el ámbito de la psicoterapia transpersonal, como en el mundo organizacional y el coaching.

Este modelo postula la existencia de tres formas internas de funcionar que se reparten el “pastel” de nuestro psiquismo, conocidos como “estados del yo”.

Estado del NIÑO INTERIOR

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Si bien estos estados tienen su origen en momentos evolutivos distintos de la persona, se hallan presentes en mayor o menor medida en la persona adulta. Las equivalencias con las instancias psíquicas del modelo freudiano son:

NIÑO INTERIOR: Id o Ello;

ADULTO: Ego/Yo;

PADRE: Súper Yo.

El análisis transaccional es una terapia práctica, con pocas complicaciones teóricas. No hay trascendencias implícitas pero sí posibilidades… y en esas posibilidades, esos personajes que moran en nuestro interior…

ESTADO DEL NIÑO (Terapia del Niño interior)

Correspondiéndose en el modelo Freudiano con el Id o Ello y el principio del placer, predomina el SENTIR. El análisis transaccional diferencia 5 submodalidades:

El niño interior natural

Se corresponde con los seis primeros meses de vida, conductas y manifestación de sentimientos poco elaborados. En el Adulto se manifiesta como espontaneidad (en su vertiente “positiva”) o bien inmadurez. Es la vivencia del niño interior libre que también puede aparecer como tal en el adulto. Conviene alertar, no obstante, en el peligro del adulto infantilizado. Esto es cuando la figura del niño interior contamina el estado adulto.

El pequeño profesor

Hasta los 24 meses de vida, el bebé empieza a desarrollar su creatividad y una conducta más elaborada. Se las ingenia para sujetarse el chupete, arrastrarse para coger un objeto. Reconoce que es el momento de comer cuando ve el biberón o bien el babero. Y también aprende a manipular, como cuando llora para llamar la atención y que estén por él. Es intuitivo e imaginativo.

Terapia del niño interior, el infante adaptado.

Trabajo con el niño interior desde el análisis transaccional

El modo en que nos relacionamos con nuestro niño interior enriquece nuestra autoestima

Según la psicoterapia transpersonal, estos estados nacen en cada momento evolutivo. Y tienen un reflejo en la vida adulta. Sin embargo, hasta los seis años, algo va a marcar de un modo más fuerte la vida infantil. El modo en el que el niño adapta su conducta como respuesta a los requerimientos de los demás. Por ejemplo: si se le da la comida y no la quiere, puede tomársela sometiéndose a la persona que se la da generalmente por miedo (SUMISIÓN). También puede rechazar la comida y enfrentarse a quien se la da (REBELIÓN). Y, finalmente, puede hacerse el remolón e intentar retrasar la comida, distrayendo a quien se la da (DEMORADOR).

Estos tres estados nuevos se conocen como el Estado del niño interior ADAPTADO, (sumiso, rebelde o demorador) y marcarán mucho el modo en que el adulto enfrente sus problemas en la vida cotidiana.

Niño interior adaptado, sumiso

Acepta y somete su conducta a los mandatos de las figuras parentales, sin discusión (o muy poca) aparente. Según el análisis transaccional, el niño introyecta los mandatos parentales en figuras internas normativas y críticas. Es el germen del estado del yo «padre».

Adaptado rebelde

Consulta de análisis transaccional en Sabadell

Niña adaptada rebelde.

Discute continuamente los mandatos parentales, lleva la contraria. Se niega a colaborar en lo que le dicen los padres.

En el adulto podemos encontrar este tipo de comportamiento en los llamados «rebeldes sin causa». Personas que con poco, o nulo, criterio se rebelan contra las normas sociales y las vulneran. Es importante en la terapia del niño interior, atender también a los estados del adulto. A menudo, la figura del niño interior adaptado (en uno de los muchos sentidos) contamina la supuesta madurez.

Niño interior adaptado, demorador

Aquí encontramos el germen de la procrastinación adulta. El niño no se atreve a discutir ni aceptar del todo las órdenes e instrucciones de los mayores.

Pospone de continuo el conflicto esperando que “algo ocurra” (algo ajeno a él). Demora asumir la responsabilidad de sus propias decisiones quedándose a medio camino entre la sumisión (que si bien es una claudicación, no deja de ser una decisión) y la rebelión.

En el acto del comer, se refleja especialmente en el bebé que no termina de tragarse la comida. Mastica hasta la extenuación o, sin tan siquiera masticar, sigue mantiene indefinidamente la papilla en la boca.

La terapia del niño interior forma parte de una gama muy interesante de intervenciones en el terreno de la psicoterapia transpersonal. A efecto del trabajo de coaching, conviene tomar conciencia de:

A/ Nuestro posicionamiento en nuestra actitud y conducta. Un trabajo de conciencia, especialmente las contaminaciones del estado del padre o del niño interior en el adulto.

B/ Tomar conciencia de las posibilidades a nuestro alcance mediante el cuestionamiento… ¿Cómo me manifestaría en esta situación desde la óptica del Padre, Niño y Adulto? ¿Cuál sería la más adecuada?. Hay que tener presente que, todos los estados del yo pueden tener su aspecto positivo y negativo en cuanto a la necesidad de adaptarse a situaciones nuevas o conocidas.

Rebelión y ganas de jugar.

Muchas veces, la rebeldía no es más que ganas de jugar.

C/ Y como siempre en el proceso de coaching, centrarnos en los aspectos “luminosos” que conducen a la conducta efectiva, dejando el trabajo con el aspecto bloqueado o herido para la psicoterapia.

El referente, en los procesos de coaching, es siempre el estado adulto. No olvidemos que, a menudo, se ha definido el coaching como un aprendizaje de adulto.

 

(Recuerda) La terapia del niño interior se inspira en el modelo del análisis transaccional.

 

Conviene no obstante recordar que en ocasiones, el trabajo terapéutico se impone como paso previo al proceso de coaching transpersonal. Y muy especialmente cuando se sospecha de elementos irracionales que boicotean el curso normal del proceso.

Cabe destacar que el análisis transaccional es un modelo muy versátil. Su aplicación tiene cabida tanto en un proceso terapéutico como de coaching de inspiración transpersonal. Del mismo modo, puede aplicarse tanto a terapia personal como en el trabajo de equipos en empresas.

EL ESTADO DEL PADRE

Lo Normativo, opina en base a los juicios de valor. Se corresponde con la figura del Súper Ego en el modelo Freudiano (básicamente introyecciones de los mandatos de la sociedad, culturales, educacionales y religiosos)

También marcarán este estado del yo las primeras experiencias que el niño haya recibido de sus padres (padre, madre y figuras parentales en general) como modelos que integrará para su comportamiento o roles futuros. Estas primeras vivencias marcarán la influencia del niño interior en el adulto.

El niño para su desarrollo necesita que alguien se ocupe de él, protegiéndolo. Esta protección puede recibirla de dos modos:

Bien sea dándole cuidados, comida, limpieza, caricias, curación…
O mediante las órdenes, poner límites, prohibiciones y normativas.

El primer estado se conoce como PADRE NUTRICIO y CRÍTICO el segundo.

Padre crítico

Padre crítico corrosivo en análisis transaccional

El padre, a veces puede adoptar una actitud de intransigencia poco pedagógica.

En el adulto se manifiesta en las normas y actitudes rígidas, punitivas, culpabilizadoras, tanto con respecto a los otros como a uno mismo. Aquello que DEBE o TIENE QUE hacerse. No existe, siquiera un cuestionamiento del por qué. La figura del Padre Crítico está vinculado a los mandatos sociales, culturales, educacionales de todo tipo. Prima lo normativo frente a lo pedagógico. El niño interior, al principio, puede atemorizarse o rebelarse. Pero, según el análisis transaccional, es muy probable que termine introyectando y haciendo suya esta actitud en la edad adulta. Y esta actitud crítica se volcará a otras personas y contra sí mismo.

El padre nutricio

La figura paterna nutritiva en coaching y psicoterapia, consulta de análisis transaccional en Sabadell

El padre puede cumplir una función de ejemplo, pedagógica y próxima.

Se manifiesta de un modo más relajado, las normas también son importantes pero la comprensión, la flexibilidad y el afán pedagógico acompañan su intervención.

Estos modos de relacionarse implican superioridad y autoridad y son típicos, no solamente de los padres respecto a sus hijos, sino también de los superiores jerárquicos en el mundo de la empresa, relacional, familiar, social o cultural.

El hijo aprende estas actitudes de sus padres y las va incorporando bien sea por imitación, bien por un proceso de interiorización, empezando a hacerlas suyas sobre todo entre los 6 y 12 años.

EL ESTADO ADULTO

Correspondiendo al Yo o Ego del modelo Freudiano y el “principio de realidad”, sustenta su actividad en el pensar, analizar, comparar, para tomar decisiones.

El estado del adulto emerge con motivo de un doble movimiento:

El estado del yo adulto en psicoteapia y coaching, consulta en Sabadell

El yo adulto incluye la objetividad y lo resolutivo ante los problemas.

Por un lado la necesidad de un “árbitro” que atempere el conflicto entre los dos estados del yo descritos. En segundo lugar, es el momento en el que el niño ya empieza a hacerse preguntas ¿Qué es esto? ¿Por qué? ¿Para qué?…

Es ya un tipo de pensamiento que indaga y pide información. Se enfoca muy directamente sobre la realidad exterior del mundo y de los otros y va dirigida a obtener un conocimiento realista y objetivo de las cosas. En el niño, este estado puede verse contaminado por los aportes del “Pequeño Profesor”.

Si en la infancia, predominó la influencia del padre crítico nutritivo, en el adulto predominará la figura del niño interior libre. Por el contrario, si predominó la figura del padre crítico el adulto estará supeditado al niño interior herido.

A grandes rasgos, estas son las tres instancias postuladas por el modelo del Análisis transaccional (A.T.). Según cómo interactúen entre ellas condicionaran la actitud y la conducta de cada persona y otorgan referentes claros para facilitar la labor terapéutica o de coaching. También se ha utilizado en el ámbito de la empresa como técnicas de negociación, ventas, liderazgo de grupos…

Seguiré en el próximo artículo desgranando estos aspectos que dibujan nuestra dinámica interna y condicionan nuestro proyecto vital.

Entretanto, te invito a participar en mi blog ampliando ideas, aportando sugerencias o compartiendo tus dudas en el apartado al pie del blog.

Hasta el próximo artículo, recibe un cordial saludo.

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Josep Guasch, coaching y psicoterapia en Sabadell

Terapia del Niño Interior y Análisis transaccional Sabadell y online. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia transpersonal (Ansiedad, acompañamiento y estrategias para adelgazar, dejar de fumar, autoestima, adicciones, terapia fatiga pandémica por covid-19) en Sabadell y Terrassa.