Dejar para después no es un buen negocio

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Autosabotaje y procrastinación. Cuando dejar para después nos perjudica.

Autosabotaje y procrastinación. Terapia para dejar de dejar para después. Psicoterapia y coaching en Sabadell

Autosabotaje y procrastinación,¿son lo mismo?

¿Nos saboteamos cuando postergamos lo que nos conviene hacer?

Dejar para después (para mañana, otro día etc….) es una de las dificultades cada vez más habituales en consulta. Si quieres profundizar algo más puedes ver mi artículo anterior ¿Qué es procrastinar? . No se trata, no obstante, de una dificultad sencilla a la que podamos tratar de una única manera. En este artículo examinaremos una perspectiva el autosabotaje y la procrastinación. ¿Van de la mano? ¿Es real el autosabojate?



Autosabotaje y procrastinación según la psicoterapia humanista.

La psicoterapia humanista cree en la tendencia natural del psiquismo humano hacia la felicidad y la autorrealización. Sin embargo pueden existir algunas dificultades (ansiedad, depresión, adicciones, estrés….). Estas pueden entenderse como un modo poco creativo de ajustarse a la realidad.

Sin embargo el autosabotaje parece algo explícita e intencionalmente dirigido a perjudicar la autorrealización; y más aún si autosabotaje y procrastinación van de la mano. Cabe entonces preguntarse: ¿Existe una tendencia natural hacia la autodestrucción.

Freud aventuró algo cuando formuló la hipótesis de la pulsión de Tánatos. Tánatos, en la mitología griega, era el Dios de la muerte, pero una muerte suave, sin violencia. Es decir, el personaje mitológico mantiene un aparente isomorfismo con la tendencia al auto deterioro. Sin embargo, hoy en día, esta hipótesis está descartada, la incluyo como referencia por su peso histórico.


Entonces ¿por qué autosabotaje y procrastinación parecen ir de la mano? ¿Existe alguna causa distinta de la procrastinación?.


Consciente y lo racional, inconsciente y lo emocional.

Autosabotaje y procrastinación terapia en Sabadell.

Cuando subconsciente y consciente colaboran conducta y actitud fluyen con naturalidad.

En nuestro interior existe un complejo entramado formado por distintas tendencias. Valores y necesidades, creencias y costumbres, aprendizajes y hábitos que no siempre conviven en armonía. Este entramado transcurre tanto a nivel consciente como inconsciente. Y no pocas veces se polarizan, unos intereses en la zona del “darnos cuenta” mientras otros permanecen agazapados.

Nuestro consciente suele funcionar sobre la base de los ideales del yo. Lo racional. Sin embargo, en nuestra sombra permanecen necesidades no resueltas, reivindicaciones no atendidas. Cuando estas necesidades no resueltas usurpan el poder interpretamos que aparecen el autosabotaje y la procrastinación.

Pero esta es la lectura exclusiva de nuestro consciente, no de la totalidad del psiquismo. Y lo interpretamos así por cuanto las decisiones tomadas desde el subconsciente tienen un profundo componente emocional.

A menudo tenemos un ideal en la cabeza y una necesidad en el inconsciente, con dinámicas y prioridades diferentes. Los publicistas saben bien que es el mundo emocional el motor de nuestras decisiones. Luego, estas decisiones, las justificaremos de un modo u otro a través de nuestras racionalizaciones.


Dejamos para luego lo que no es urgente para el inconsciente.

Lo emocional, si además es inconsciente, tiene un poder asombroso. En realidad, autosabotaje y procrastinación no van dirigidos a la persona. Es más bien una dinámica que va del inconsciente al consciente. De lo emocional a lo racional. Veamos algunos ejemplos:

Siempre dejo para otro día empezar una dieta”. Probablemente comer en exceso satisfaga otras necesidades. Estas pueden ser distraerme, relajarme… En alguna ocasión “engordar” para una mujer puede suponer un mecanismo de defensa. Muchas mujeres, tras haber padecido acoso por su atractivo físico decidieron, inconscientemente, engordar.
No digo lo que pienso aunque me perjudique”. Si tengo miedo al “qué dirán” o a la opinión de alguien querido, es posible que no me exponga. Es evidente que existe un miedo que eclipsa una necesidad de seguridad.

Un clásico, el dejar para después que nos parece procrastinación y autosabotaje.

“Siempre pospongo empezar un proyecto”. Incluso este proyecto puede entusiasmarme pero…. Lo dejo para después. Aquí suele aparecer la excusa “no tengo tiempo”. Sin embargo, el factor tiempo es un criterio muy subjetivo. Por ejemplo, encargamos un mismo trabajo a tres personas distintas. A una le damos un plazo de una semana. A la otra de 4 días y la otra 2. Generalmente todas harán este trabajo en el plazo señalado.

Es aquí donde procrastinación y autosabotaje más parecen ir de la mano. Pero pueden subyacer otras necesidades enmascaradas. Si quiero seguridad y vivo este proyecto como un modo de exponerme, lo más fácil es no hacerlo. A veces a esto se le llama miedo al fracaso. Por supuesto, aquí existe también una creencia embutida. Generalmente del tipo “no soy bueno, capaz, merecedor….» Etc.

Pero también: puedo necesitar tranquilidad y si hago un buen trabajo sé que tendré más ofertas y exigencia. A esto, a veces, se le llama miedo al éxito.

El miedo, en muchas ocasiones, es un motivo encubierto que sustenta el aparente autosabotaje con procrastinación. En ocasiones este miedo nos lleva a pretender ser perfectos. Y, como esto es una utopía irrealizable, dejamos para después. Pero el después nunca llega porque el miedo sigue vivo.

Así pues, qué hacer para evitar estas dinámicas.


Conciencia de nuestras necesidades, conscientes e inconscientes.

Intención positiva incluso cuando aplazamos decisiones y conductas deseables.

Incluso lo que nos perjudica tiene una buena intención.

En general existe un conflicto de necesidades. Unas tienen motivaciones conscientes/racionales; las otras inconscientes/emocionales. Mantener fuera de la conciencia este conflicto puede conducir a un desgaste innecesario.

¿Cómo puedo hacerme consciente de este mundo inconsciente y alinearlo con lo consciente?:


1º En primer lugar adquiriendo conciencia de mis necesidades no satisfechas. Esto puede enfocarse bajo un punto de vista general, como un modo de autoconocimiento. O bien en cada caso específico de aparente procrastinación y autosabotaje.

2ª El mindfulness propone adquirir una mirada compasiva y amorosa a aquello que “calificamos” como defectos. Desde la óptica de la terapia Gestalt lo expresamos de otra manera.

«Una cosa es lo que me ocurre, otra qué hago con lo que me ocurre».

Soy consciente que puede parecer difícil adquirir esta mirada compasiva hacia algo que vivimos como procrastinación y autosabotaje. Pero la clave está en ser conscientes que esta es solamente nuestra etiqueta. No es la realidad.

La realidad es que existe una necesidad no satisfecha. Que pueda ser una prioridad o no para nuestro ego es una visión parcial de nuestra vivencia psíquica. Nuestro ego califica, etiqueta, juzga, separa…. Pero no es nuestra completud. Recuerdo una frase de Carl Gustav Jung:

“Prefiero ser un hombre completo a un hombre bueno”

Esto no quiere decir actuar fuera de la ética. Veremos a continuación cómo. Sin embargo, una visión inclusiva y de aceptación a nuestra realidad es necesaria si queremos avanzar como personas.

Muchas de estas necesidades tienen que ver, incluso, con necesidades no satisfechas de nuestro niño interior. Es decir, cuestiones no resueltas en nuestra infancia. Resumiendo: no es procrastinación por autosabotaje, es la reivindicación de una urgencia interior no resuelta.


Indagar más profundamente, conciencia y autoempatía.

Terapia para el autosabotaje y la procrastinación en Sabadell

Tener conciencia de las distintas tendencias en nuestro interior.

3º En tercer lugar la curiosidad empática nos lleva a indagar amorosamente. ¿Qué necesidades no satisfechas impulsan esta conducta o actitud? ¿Qué beneficios secundarios pretende para mí esto que mi ego califica como procrastinación y autosabotaje?

En ocasiones podemos recurrir a la imaginación para definir esa “parte” que no nos gusta. De hecho hay modalidades terapéuticas como el Sistema de la Familia Interna que trabaja sobre esta base. Algunas prácticas derivadas de la terapia gestalt propone el trabajo con la silla caliente. Stephen Gilligan habla de los “cuatro mantras”.

Evidentemente no es este el lugar para describir en profundidad estas prácticas. La idea de fondo es tomar conciencia de estas necesidades no resueltas.

En ocasiones están tan profundamente arraigadas que es necesario un proceso terapéutico. Esto suele ocurrir cuando estas necesidades están fundamentadas en heridas emocionales profundas no resueltas. Especialmente en la infancia.


¿De qué otra forma puedo satisfacer esta necesidad? Finalmente la comprensión de otras formas creativas de satisfacer esa necesidad libera el bloqueo. Para este paso es necesario, en ocasiones, una dosis importante de curiosidad y paciencia. Nuestra mentalidad occidental exige respuestas inmediatas, y no siempre estas aparecen. También es cierto que los modos creativos de conseguir satisfacer necesidades no resueltas no siempre son rápidos e inmediatos. Por ejemplo, es mucho más rápido distraerme y “relajarme” poniendo la tele. Pero es importante darnos cuenta que esto tiene importantes perjuicios secundarios…


Conclusión: Procrastinación y autosabotaje no van de la mano.

Autoempatía y autoconocimiento emocional.

Tener conciencia de nuestras emociones y necesidades.

Para finalizar indicar que no tiene por qué ser fácil emprender un proceso de estas características. En este artículo sólo señalo las líneas maestras. El cómo realizarlo, a veces, requiere un acompañamiento terapéutico. Y, por supuesto, en este artículo sólo he expuesto una cara de una dificultad que tiene muchas aristas. Si quieres puedo acompañarte de un modo personalizado y adecuado a tus características personales.

Un cordial saludo,


www.josepguasch.com

Anterior artículo relacionado: ¿Qué es la procrastinación? Dejar para después, mañana, otro momento.

 

Dejar de procrastinar Sabadell

 

Autosabotaje y procrastinación. Terapia para dejar de dejar para después. Psicoterapia y coaching en Sabadell

Superar la procrastinación Sabadell

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¿Qué es la procrastinación? Dejar para otro día, después o mañana

Qué es la procrastinación. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Hipnosis, PNL, , Terapia Gestalt, Niño interior, Análisis Transaccional,) en Sabadell.

 

Hacer hoy lo necesario y no dejar para mañana

Matenernos al día con el ahora.

Este es la primera de una serie de publicaciones en las que trataremos una de las dificultades más incomprendidas. Posponer, aplazar, postergar, dejar para después, mañana u otro día, es decir procrastinar. Creo que es necesario empezar por aclarar qué es la procrastinación. En sucesivos artículos ahondaré en tácticas para dejar de procrastinar. Siempre en el bien entendido que lo ideal para superar este tipo de dificultades es un proceso terapéutico personal.

 

Qué es la procrastinación

La RAE define el término procrastinar con dos sinónimos: diferir, aplazar. En el ámbito del coaching y la psicoterapia lo entendemos como postergar o posponer tareas o actividades. Es el clásico “dejar para otro día” o “dejar para mañana”. También puede entenderse como un modo de evadir responsabilidades.

Sin embargo, la respuesta a qué es la procrastinación no nos exime de cierta perplejidad.

El sentido común nos dice que dejar para después no nos libera del trabajo. Es más, a menudo empeora las cosas. Sin embargo casi todos vivimos la necesidad de dejar de procrastinar.

Qué es la postergación, mantenernos al día con el mañana

La procrastinación, el asesino furtivo

Tony Robbins respondió a la pregunta qué es la procrastinación de un modo contundente: “El asesino furtivo de la fuerza de proyectos y de la motivación”.

Sin embargo este posponer tareas no es algo extraño ni poco habitual. Veamos que el hecho de procrastinar ocupa un lugar, incluso, en la mitología.

¿Qué es la procrastinación? veamos por ejemplo en un proceso de duelo. Como Síndrome de Penélope se conoce un modo de “dejar para después”, durante un tiempo atribuido a la mujer. No aceptar una separación con la ilusión de volver a restablecerla. Incluso vivir en la fantasía de que la persona amada cambiará de carácter.

Esta forma de “diferir” aceptar una realidad está vinculada a la etapa de la negación en el duelo.

El mito de Penélope describe un modo de procrastinar vinculado a lo emocional, veamos el mito.

 

¿Qué es la procrastinación en el duelo? El mito de Penélope.

Ulises (Odiseo en el original de la mitología griega) fue un héroe de la mitología clásica famoso por sus hazañas. Es el principal protagonista de la Odisea de Homero. Esta narra cómo estuvo 20 años ausente de su hogar. Diez años luchando y diez años para volver. Su esposa Penélope le estuvo esperando durante todo este tiempo.

Pero ¿Qué tiene que ver esto con dejar de procrastinar?

Qué es la procrastinación en el duelo.

La negación de la pérdida en el duelo es un modo de procrastinar.

Entre tanta batalla y tempestad, Penélope aguardaba devotamente a su esposo, Ulises. Pero la espera no podía eternizarse, de esta forma adquirió un compromiso. Tejería el manto con el que amortajar a su esposo si, entre batalla y batalla, finalmente perecía. Al terminar de tejerlo, se consideraría libre de su atadura como esposa.

Pero Penélope, inconscientemente, urdió una respuesta a qué es la procrastinación. Tejía por la mañana y por la noche, secretamente, destejía lo realizado.

Esta es, simbólicamente, la respuesta de la negación, evasión, no aceptar una realidad. Como he dicho antes, bajo la perspectiva de la psicoterapia del duelo corresponde a la primera fase, la negación.

Desde algunos de los modelos que definen qué es la procrastinación tiene que ver con la indecisión. Veremos en artículos siguientes algunos de estos modelos.

 

La indecisión de Arjuna en el Bhagavad-Gita

Procrastinar es algo tan humano que aparecen alusiones incluso en las diferentes mitologías orientales.

Arjuna era un maestro de arqueros y, como buen guerrero, tuvo que enfrentar una decisión. Participar en una dura batalla entre dos ejércitos. Para resumir, él capitanearía las fuerzas del bien contra las fuerzas del mal… Sólo había un pequeño problema: Arjuna descubrió en las filas del enemigo a muchos parientes próximos.

Podemos entender qué es la procrastinación cuando enfrentamos un conflicto de valores opuestos. Es el caso de Arjuna que se sumió en la desesperación entre la lealtad a sus parientes y la fidelidad a sus valores.

Qué es la procrastinación por indecisión

Arjuna y la duda en el campo de batalla

Su indecisión, sin embargo, no le libera de matar (sin saberlo) a su hermanastro Karna. Pero a su vez, sufre la muerte de su hijo Abhimanyu en manos de su enemigo.

La conclusión de la metáfora es obvia. Procrastinar no nos libera de lo que espera al enfrentar la decisión. Incluso puede empeorar el resultado final.

Podemos responder a qué es la procrastinación desde distintos ángulos según el origen de esta. Pero básicamente debemos entender que no se trata de un problema de holgazanería. Procrastinar tiene más que ver con una deficiente gestión de las emociones.

 

Dejar para después y algunas emociones asociadas

En ocasiones evitamos tomar una decisión por miedo a lo nuevo. También por miedo al ridículo o al fracaso. Y, por supuesto, el tan discutido miedo a salir de la zona de confort. Esto puede conducirnos al temido terreno de la indecisión y el desgaste que conlleva.

El miedo, en ocasiones, nos induce a postergar la acción o decisión.

El miedo a tomar una decisión puede paralizarnos.

El aburrimiento (a veces incluso el miedo al aburrimiento) puede alejarnos de emprender una acción. Por supuesto tiene que ver con la necesidad adulta de enfrentar, en ocasiones, la incomodidad. En estos casos, el dejar para después tiene más que ver con la tarea en sí. No tanto con el carácter de la persona. Esta sería otra respuesta a qué es la procrastinación.

Otro perfil tiene que ver con la persona soñadora y poco realista. El entusiasmo aparece al principio con la expectativa del objetivo, generalmente un sueño grandioso. Sin embargo, la realidad del trabajo para conseguirlo nos pone en contacto con los límites. Bien sea límites personales, de medios o los intrínsecos al poco realismo del sueño. Entonces aparece la frustración con el desánimo asociado.

Podemos incluso responder a qué es la procrastinación como una consecuencia de una baja autoestima. El miedo suele ser el indicador más frecuente en este tipo de postergación de las tareas.

También puede existir una deficiente habilidad para organizarse. Algo típico en los perfiles creativos y soñadores que terminan por abrumarse.

No soy amigo de categorías y etiquetas, sin embargo, en ocasiones pueden ser referentes que arrojen algo de luz. Por esto en el siguiente artículo exploraremos la respuesta a qué es la procrastinación desde una tipología muy utilizada. Esto nos ayudará a entender dónde estamos y, consecuentemente, cuál es la ruta para llegar donde queremos.

 

¿Qué es la procrastinación? Conclusión

Podemos aprender a dejar de postergar

La procrastinación es una bomba de relojería.

Es una tendencia muy humana pero no por ello poco peligrosa. Puede, no solamente hacer fracasar nuestros sueños, sino también el concepto de nosotros mismos. Algunos factores tienen que ver con la personalidad en sí y otros con el tipo de tarea.

En cualquier caso, es aconsejable un proceso personal para superar esta inercia a dejar para mañana, después o más tarde. Puede existir una respuesta académicamente correcta a qué es la procrastinación. Sin embargo los modos de enfrentarla son distintos en función de las peculiaridades de cada persona.

Si lo necesitas y puedo serte de ayuda siéntete libre para conectar conmigo.

 

Un cordial saludo,

 

www.josepguasch.com

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Dejar de procrastinar Sabadell

 

Qué es la procrastinación. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Ansiedad, acompañamiento y estrategias para adelgazar, hablar en público, dejar de fumar, autoestima, adicciones, etc…). Sabadell y Terrassa