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Cómo descubrir tu guión de vida. Las creencias que te bloquean

Cómo descubrir tu guión de vida y las creencias que te bloquean. Josep Guasch, psicoterapeuta y coach. Terapia de guión de vida en Sabadell y online.

 

Cómo descubrir tu guión de vida Sabadell

Toda vida es ligeramente o muy distinta a la de los demás.

Por supuesto, toda vida es única y diferente. Y la tuya también. Por eso el cómo descubrir tu guión de vida empieza por una búsqueda personal. Ahora bien, existen ciertos parámetros que estudiaremos en este artículo y los siguientes. Tienen que ver con los mensajes que creímos recibir en la infancia.

Y digo literalmente CREÍMOS. Me explico. El bebé, y en su desarrollo el niño, recibe los mensajes vía sensorial y emocional. Es decir, lo que “razona” lo es acerca de lo que recibe y desde su peculiar modo de razonar. Eric Berne llamó al modo de razonar el bebé “pensamiento marciano”. Un tipo de conclusiones muy literales, no basadas previamente en juicios ni interpretaciones aprendidas.

Además pueden ser mensajes sutiles, ambiguos, imprecisos de difícil interpretación para el bebé.


Cómo descubrir tu guión de vida. Las decisiones del bebé

Un ejemplo, imagina lo siguiente: Una madre, especialmente apasionada abraza a su bebé con una gran intensidad y una exclamación de alegría. Acto seguido le propina un fuerte y escandaloso beso. El bebé recibe sensorialmente estímulos fuertes (corporales y auditivos especialmente).

Es muy probable que el niño quede con cara de sorpresa. La sorpresa es una emoción transitoria, de evaluación de lo que ocurre, en este caso ahí fuera. Atención a lo que pasa en el interior del bebé antes de que empiece a reír o rompa a llorar.

El bebé también tiene su universo interpretativo y decide en función del mismo.

Cómo descubrir tu guión de vida.

El guión de vida empieza a conformarse desde el nacimiento.

Su respuesta será coherente con la “conclusión” a la que haya llegado. Una conclusión que tiene que ver con estímulos fuertes. En ese momento, está DECIDIENDO. Y decide si ese beso y apretujón fueron una muestra de cariño o de animadversión. A partir de esta decisión, empieza su argumento vital que después repercutirá en su vida de adulto.

Este es solamente uno de tantos ejemplos, con él solo pretendo transmitir una idea. Que en el cómo descubrir tu guión de vida no tiene mucho peso lo racional. Es decir, tus padres pueden haberte procurado todas las circunstancias deseables. Puede haber sido incluso una infancia feliz. Pero las decisiones que toma el bebé tienen tanto peso como el entorno en el que vive.

Por supuesto, un niño concebido en el contexto de una familia tóxica es más vulnerable a mandatos destructivos. Pero no siempre es así.



Cómo descubrir tu guión de vida – La escuela de Steiner

Claude Steiner fue uno de los continuadores de la obra de Eric Berne. También es cierto que a partir de la muerte del segundo el análisis transaccional adoptó diferentes líneas de trabajo. De esto también fue un reflejo el modo de trabajar con el guión de vida.

Claude Steiner fue el propulsor de la línea llamada Análisis transaccional del Guión de Vida. La otra corriente terapéutica fue la del análisis estructural. Veamos las diferencias prácticas de ambas corrientes a la hora de cómo descubrir tu guión de vida.

Steiner impulsa una línea más terapéutica. Para él descubrir el guión es el primer paso para empezar a trascenderlo mediante la terapia. En este segundo paso, trascender el guión mediante la terapia, pone el énfasis.

El análisis estructural es más afín al psicoanálisis. Es decir, ahonda más en el origen del guión. Tiene que ver con los tipos de mandatos y atribuciones. Y si estos se originan en papá o mamá y desde qué estado del yo de cada uno. Es decir, profundiza más en el origen y abunda más en lo técnico y el detalle.

Cómo descubrir tu guión de vida. Los tres potenciales del niño libre.

Steiner propone tres guiones matriz basados en los estilos básicos de vida. Para ello se basa en Berne que señalaba que al nacer venimos con tres potenciales básicos.

– El potencial de amar, dar y recibir. Berne lo llamó Intimidad.
– El potencial de comprender al mundo y las personas. Conciencia.
– El potencial del niño Natural y libre. Espontaneidad, alegría y libertad.

La educación puede reprimir en el niño la expresión de estos potenciales. Esta represión puede conducir al adulto a tres actitudes/conductas extremas: Depresión/suicidio; locura; drogadicción. Por supuesto son conductas extremas, existen manifestaciones algo menos excesivas.

¿Cómo descubrir si nuestro guión de vida está marcada por una de estas faltas? Vemos a continuación una introducción.

Los tres tipos de guión de vida según Steiner:

1.- Sin amor o la depresión.
2.- Sin conciencia o locura.
3.- Sin alegría o adicción a las drogas.

Escribimos nuestro guión de vida y destino sin darnos cuenta.

Consciente o inconscientemente construimos nuestro viaje.

Realizaré una explicación sucinta de cada uno de estos guiones. Posteriormente, abundaré más en ellos, uno por uno. Con esto ya tendrás una primera pista sobre cómo descubrir tu guión de vida. Es decir el modo en que te identificas más o menos con cada uno de ellos.

Es importante destacar que todos tenemos una parte de estos guiones. Sólo debemos buscar predominancias, no necesariamente estar identificado con uno y excluidos los otros dos.

Otro elemento importante a tener en cuenta. En esta presentación preliminar haré una descripción del guión en su esencia. Luego, puede tener muchos matices y gradaciones en la vida diaria. En el cómo descubrir tu guión de vida debes tener presente tus peculiaridades personales.

No existe un guión estándar igual para todo el mundo. Por ejemplo, el guión sin alegría o de adicción a las drogas: En su grado máximo puede conducir a la muerte por sobredosis o drogodependencia. No obstante, en su nivel más banal puede significar estar enganchado a cosas más sencillas. Por ejemplo tabaco, somníferos, dos o tres copas después del trabajo para “relajarme”, ciertos programas de la televisión etc. Incluso otras conductas como veremos más adelante.


El guión de la depresión o falta de amor.

La necesidad de estímulos es algo característico de los organismos superiores. En análisis transaccional se llama caricia a un tipo especial de estímulo que una persona da a otra. Estas caricias pueden ser físicas y también de halago o agradecimiento.

Las primeras son indispensables para el desarrollo del bebé. También son las más óptimas para el adulto. Sin embargo pueden ser reemplazadas por el halago o el agradecimiento mediante distintos protocolos sociales.

Soledad y guión de vida

El guión sin amor puede conducir, entre otras, a la soledad no deseada.

La falta de caricias en la infancia puede propiciar diferentes conductas y actitudes en el adulto. Puedes saber cómo descubrir en tu guión de vida si faltaron caricias. Por ejemplo si tienes la sensación de no ser digno de amor. O dificultad en dar o recibir caricias de todo tipo. Incluso tendencia a la depresión en menor o mayor grado.

Veremos en el siguiente artículo, con más profundidad, como descubrir si tu guión de vida carga con esta falta.


Sin conciencia o locura

Cómo descubrir si tu guión de vida se identifica con la escasez de conciencia. No es necesario estar “técnicamente loco” para estar afectado por este guión. Algunas pistas pueden ser: Sensación de incapacidad para enfrentarte a las dificultades cotidianas. También una excesiva o inoportuna pereza para emprender acciones productivas. O incluso el no saber qué querer.

En este guión tiene una especial relevancia el descuento. Es un mecanismo inconsciente en virtud del cual ignoramos información necesaria para resolver una situación. Veremos en el artículo posterior al siguiente este mecanismo y guión en profundidad.


Sin alegría o adicción a las drogas.

Cómo descubrir tu guión de vida si está falto de alegría. Las personas que de niños fueron aleccionadas para ignorar las sensaciones corporales son propensas a este guión. Y no hace falta que este descuido por el cuerpo fuera un aleccionamiento explícito.

Sin energía ni ganas de vivir

Guión de vida sin alegría ni energía por desconexión con el cuerpo.

Muchas veces es un simple y evidente descuido del cuerpo por parte de los progenitores.Otras veces viene de una prohibición explícita por experimentar con el propio cuerpo.

Las drogas, por un lado, procuran sensaciones corporales agradables. Y por el otro, encubren las desagradables. El uso de drogas, en mayor o menor medida, nos aliena del cuerpo y sus sensaciones reales.

De nuevo destacar que no hace falta ser un heroinómano para estar contaminado por este guión. Una o dos copas “para relajarse” es una frase muy habitual… y sintomática después de lo dicho.

Cómo descubrir TU guión de vida, profundizaremos… y hay más…

Como he enfatizado al principio del artículo todos somos seres únicos e irrepetibles. En la aventura del cómo descubrir tu guión de vida, aparecerán matices y distintos guiones. Estas tres matrices de guión no son únicas, en los tres próximos artículos ahondaré en cada una de ellas. En otros seguiré con otros estándares de guión. Sin embargo, insisto, son solo pautas, rastros. No tenemos por qué estar sujetos solo a uno. Pueden existir variantes, solapamientos, matices…. Todo ello lo iremos viendo en sucesivos artículos.

Hasta entonces recibe un cordial saludo,

Cómo descubrir tu guión de vida Sabadell

¿Te atreves a escribir tu propio guión de vida?

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Anterior artículo relacionado: Qué es el guión de vida. La vida que te vive sin saberlo.

Siguiente artículo relacionado: El guión de vida sin amor. De la búsqueda infructuosa a la depresión.

´Como descubrir tu guión de vida Sabadell

 

Cómo descubrir tu guión de vida, las creencias que te bloquean. Josep Guasch Psicoterapia y coaching. Terapia de guión de vida en Sabadell y online.

Tener conciencia de las creencias limitantes Sabadell

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Tener conciencia de nuestras creencias limitantes. La vida que nos vive

Conciencia de creencias limitantes. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Hipnosis, PNL, , Terapia Gestalt, Niño interior, Análisis Transaccional,) en Sabadell.

Ser transparente al fondo de nuestra conciencia.

Darnos cuenta de lo que existe en el «fondo» de nuestra conciencia.

Lo diré muy claramente. Parte del título de este artículo es equívoco. La otra parte es cierta (o eso creo). Iré desarrollando la idea pero dos elementos a considerar:

– ¿Realmente hay creencias limitantes y otras potenciadoras?
– ¿Realmente sabemos lo que es tener conciencia de nuestras creencias limitantes?

Diferentes modalidades de coaching y psicoterapia hacen esta distinción…. Yo no estoy del todo de acuerdo…empecemos:

¿Qué es esto de las creencias?… Pero desde su origen e implicaciones…


Vimos en el anterior artículo la relación entre introyectos y creencias según la psicoterapia gestalt. Vimos cómo estas empiezan a construirse desde nuestra más tierna infancia. Para adquirir conciencia de nuestras creencias limitantes lo más auténticamente posible es preciso algo más. Entremos en el terreno de las definiciones. Y no olvidemos que definir es ACOTAR (y esto es muy importante….)

Una creencia es una generalización, con la que acotamos y valoramos una parte de la realidad.

Las creencias son generalizaciones acerca de la realidad.

Una creencia es una generalización que me confiere una sensación de certeza acerca del significado de algo. Por ejemplo “es mejor dialogar que liarse a puñetazos cuando no estamos de acuerdo”. Como tal, y de un modo genérico, la considero verdadera. Más coloquialmente podemos equiparar creencia a una opinión.

En coaching y psicoterapia se suelen clasificar las creencias en limitantes y potenciadoras. Es una forma pragmática de hacerlo. Sin embargo, CREO, que es una manera errónea de entender la estructura profunda de las mismas.

Richard Bandler Lo dijo muy claramente: “Tus creencias no están hechas de realidades. Es tu realidad la que está hecha de creencias”. Así que tener conciencia de nuestras creencias limitantes, es tenerlo de nuestra realidad.

Otro ejemplo: Yo escribo artículos en este blog porque CREO:

– Que así ofrezco mi opinión y creo contribuir en algo a la sociedad.
– Porque creo que al conocerme más gente, tendré más clientes. Y así, como se dice en el Norte, “sin más”.

Estas dos creencias anteriores motivan mi conducta. Y, como dice Bandler, construyen mi realidad y mi vida. Alguien que, cada día, dedica un tiempo a escribir en un blog.

Esto, por supuesto, no quiere decir que sea mejor o peor. Simplemente es una decisión, una elección. Pero… ¿cómo empezó todo esto?


Empecemos a tomar conciencia de las creencias limitantes con Freud y “el malestar de la cultura”

Inspirado en Nietzsche, Freud concibe al hombre, en su estado natural, como un ser movido por el impulso dionisíaco. Pero, claro está, seguir el dictado de este impulso primario puede contravenir, en no pocas ocasiones, la convivencia. Sigue a esto la emergencia del sentimiento de culpa. El resultado de reconocer la realidad de las pulsiones internas que contravienen las normas sociales. Y este es un sentir muy habitual en psicoterapia.

El psicoanálisis, como crítica social, ha desarrollado este concepto desde diferentes ópticas. Sin embargo, hasta aquí nos basta para empezar a tomar conciencia de las creencias limitantes. En la base de esta normativa social están los “debería” o “tengo que…”, “debo…”. Y, por supuesto, la versión opuesta “no debo” “no tengo que”, “no está bien…”. Claro que algunas normas son meridianamente razonables: “No matarás”, “no robarás”, “no fornicarás con quien te plazca”… Son los conocidos como introyectos en psicoterapia Gestalt. Sin embargo… esto no deja de ser un modo de ACOTAR la realidad.

Son creencias que asumimos como necesarias e imprescindibles. Necesarias, pero creencias al fin y al cabo que limitan nuestro límite de acción. Así, pues….

Toda creencia es limitante, incluso las más necesarias y/o potenciadoras.

 

Las creencias acotan parte de la realidad.

Las creencias nos dan o quitan permiso para hacer algo.

Quiero aquí ser muy respetuoso y, también, aséptico. Elegimos, en función de la jerarquía de unos criterios por encima de otros. Y en esta elección establecemos una generalización acerca de “lo que está bien o lo que está mal”. Este es el origen de las creencias.

Distintas modalidades de psicoterapia hablan del modo en que Introyectamos estas normas. De tal manera que conforman un yo ideal, yo social, carácter, personaje etc… según la modalidad terapéutica.

Este personaje nos sirve para interactuar en sociedad. Pero muchas veces termina engulléndonos por no haber adquirido conciencia de las creencias limitantes… y lo que son.

¿Qué significa tener conciencia de nuestras creencias limitantes?

Entonces, necesariamente, tener conciencia de nuestras creencias limitantes es tener conciencia de las “reglas” en las que vivimos. Yo lo diría de un modo más radical. Tener conciencia de la constelación de creencias que nos vive. E, insisto, las creencias en sí son necesarias, no quiero con esto decir que sean perjudiciales. Nos son útiles para vivir y tomar decisiones.

Si, por ejemplo, elegimos votar en unas elecciones, lo haremos a aquellos partidos que sintamos más afines. Y así, elegimos una opción…. y descartamos otras…

Al tener conciencia de nuestras creencias limitantes asumimos que cualquier opinión o creencia parcela una parte de la verdad. Nos es necesario para vivir acotar y elegir. Tener prioridades. Y las prioridades tienen que ver con las creencias.

Los valores y la conciencia de nuestras creencias limitantes.

Hay un discurso muy tópico en política. Cuando se mueven en valores, que por su propia, naturaleza son abstractos. Por ejemplo progreso….

Conciencia creencias limitantes Sabadell

Del núcelo de nuestra conciencia emergen nuestros valores y creencias.

Veamos un político de izquierdas que piensa en progreso. Para esta persona el progreso puede tener que ver con una justa remuneración del trabajador en su empresa. Y, por supuesto, con que las capas sociales menos favorecidas accedan a un nivel de vida digno.

En el otro polo, un político de derechas que esgrime también el valor del progreso. Para esta persona, el progreso puede tener que ver con la capacidad de la empresa para genera puestos de trabajo. No ponen tanto el foco en la remuneración del trabajador. Más bien en lo que pueda ganar la empresa.

Unos pondrán atención en las limitaciones reales que sufren las capas menos favorecidas. Los otros en una “liberalización” del mercado que facilite la creación de riqueza.

Para los primeros la “liberalización” del mercado es un perjuicio para los desfavorecidos. Precisamente por cuanto su escasez de recursos les impide actuar tan “libremente” como los que tienen más. Por lo tanto, procurarán gravar con más impuestos a quien más tiene.

Para el político de derechas, gravar con más impuestos a quien más tiene supone un peligro de “fuga del capital”.

También aquí es deseable tener conciencia de nuestras creencias limitantes. Elegir una opción es descartar otra/s. Más allá de ideologías políticas lo que quiero remarcar aquí es que ambos hablan de “progreso”. El valor es el mismo, pero es la creencia acerca de qué es el progreso lo que marca la diferencia.

Y así podríamos decir de otras palabras muy manidas en política, libertad, justicia, igualdad etc….


Creencias, decisiones irracionales y fanatismos

Queremos tener, por ejemplo, una opinión para votar a un partido político. Es saludable en una democracia (esto también es una creencia). Entonces, un determinado partido político es el que más nos convence. A partir de aquí pasa algo interesante. Pero antes una aparente disgregación para explicarlo mejor.

Robert Cialdini, un profesor de psicología estadounidense, es famoso por sus estudios sobre la persuasión. Especialmente en el terreno de ventas y marketing. De entre sus estudios elaboró la famosa teoría de los seis principios de la persuasión.

Conciencia creencias limitantes y PNL Sabadell

Las creencias son una elección personal, no una verdad absoluta.

Estos seis principios, a su vez, están en lo más profundo de la conciencia de nuestras creencias limitantes. Para lo que nos ocupa veremos dos de estos principios. He dejado, no obstante, un enlace anteriormente por si deseas ampliar. Estos dos principios son:

– Principio de afinidad o simpatía.
– Principio de coherencia o consistencia.


Las “Leyes de Cialdini” en el origen de la conciencia de las creencias limitantes.


Ambos son fáciles de entender. Por el principio de simpatía nos sentimos impulsados a opinar o actuar según las personas afines. Es decir, personas que cooperan con nosotros en metas comunes o que sentimos próximas.

Por el segundo nos sentimos impulsados a ser congruentes con decisiones tomadas anteriormente.

Es divertido ver como los dos principios actúan. Creo que tod@s tenemos la experiencia de ver a dos seguidores de dos partidos políticos distintos. ¿No es acaso misterioso que, para los unos, los malos sean siempre los otros?

La falsa ilusión de los decretos.

Decretar es presuponer que se tiene autoridad para imponer una creencia o decisión.

O, mejor aún, hinchas de dos equipos de fútbol rivales. Pongamos un caso arquetípico: Barça – Madrid. ¿No es acaso misterioso que las decisiones arbitrales injustas perjudiquen siempre a nuestro equipo? Y esto se eleva al nivel de la prensa deportiva.

Es fácil ver cómo los principios de Cialdini operan en la conciencia de las creencias limitantes de estos seguidores.


La moda de los decretos.

Algo que me llama mucho la atención de un tiempo a esta parte es la moda de “decretar”. Existen decretos para la abundancia, el amor, la autoestima, en fin… para todos los gustos. Y no dudo en que puedan servir, en algún momento, para animarnos o, incluso, motivarnos. Pero cuidado en pasar la línea de lo razonable. Me explico.

Si yo “decreto” en tiempo presente que soy millonario, encantador y un hombre de éxito…. 🙄 En mi interior, la conciencia de mis creencias limitantes sonreirá benévolamente (no, no soy ni encantador ni millonario…)

Distinto es que visualice una imagen como objetivo, y me diga que estoy en proceso de alcanzarla. Y esto no es decretar, es plantearse un objetivo y comprometerse con él. Creo que es imprescindible entender algo básico. Si imaginamos con mucho empeño algo fantástico, pero nuestros actos no van en coherencia con lo imaginado….la inercia hace el resto.

En psicoterapia podríamos llamar a esto una disonancia cognitiva.
Y esto tiene traducción en el terreno de las creencias. En lo más profunda de la conciencia de las creencias limitantes están nuestras primeras experiencias de referencia. Y estas últimas si no se resuelven (y no suele ser trabajo fácil) opondrán una numantina resistencia.

Cuando una creencia entra en contradicción con otra, la que termina materializándose es la más antigua. Esto no quiera decir que no puedan modificarse, pero no creo que sea “Decretando”. Modificar creencias de este calibre requiere un trabajo de psicoterapia laborioso.

Atentos también a la cuestión lingüística. Veamos que dice la RAE sobre DECRETAR (obviamente nos remite al acto de dictar un decreto). Entonces veamos DECRETO: “Decisión de un gobernante, autoridad, tribunal o juez, sobre la materia o negocio en que tengan competencia”. 🙄 Y creo que aquí es necesario poner algo de realismo.

El cerebro en el núcleo de la conciencia de las creencias limitantes.

Me adelanto a algo muy socorrido en algunas líneas de coaching y psicoterapia. Me refiero a esa “media” verdad de que el cerebro no distingue una experiencia real de otra fantaseada. Es cierto que si simulamos reír con cierta convicción, el cerebro segregará endorfinas como si estuviéramos contentos de verdad. Así pues, acabaremos más contento. La risoterapia, por ejemplo, se basa en esto.

El cerebro sí distingue las imágenes fantaseadas de las vividas.

No es cierto del todo que el cerebro no distinga lo vivido de lo imaginado.

Ahora bien, el cerebro codifica de formas distinta las imágenes que hemos visto y las que hemos imaginado. Las primeras con mayor nitidez, las segundas con menos. Anexo un enlace a un artículo ilustrativo: El cerebro distingue lo real de lo imaginado:

Creo que este debate sigue abierto a nuevos descubrimientos por parte de la neurociencia. De momento, creo que es más prudente no incluir las fantasías en la conciencia de nuestras creencias limitantes. Porque entonces serán doblemente restrictivas.
De momento, y por hoy, termino aquí. Hasta el próximo artículo recibe un cordial saludo.

 

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Anterior artículo relacionado: El origen de las creencias que nos impiden ser nosotros mismos.

 

Autonocimiento y terapia gestalt Sabadell

 

Conciencia de las creencias limitantes. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Asertividad, liderazgo, terapia de pareja, celos, ludopatía, terapia para el duelo, depresión, etc…) en Sabadell y Terrassa

Las creencias irracionales lastran nuestros objetivos.

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El origen de las creencias limitantes. Lo que nos impide ser nosotros mismos.

Origen creencias limitantes. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Hipnosis, PNL, , Terapia Gestalt, Niño interior, Análisis Transaccional) en Sabadell.

Origen creencias limitantes

Cuestionar lo que nos detiene a tomar decisiones.

Para la mayoría, el vínculo con nuestros padres fue el origen de las creencias limitantes que nos condicionan. Nuestras actitudes y patrones de conducta tuvieron su origen en sus mensajes, directos o indirectos. Explícitos o implícitos. La terapia Gestalt conoce estos primeros constructos como introyecciones.

 

La introyección, el origen de las creencias limitantes

La introyección se manifiesta, básicamente, en tres áreas específicas:

Lo que creo sobre mí
Sobre los demás
Sobre la vida, el mundo o el universo.

Hablar sobre el origen de las creencias limitantes es, por lo tanto, hablar sobre los cimientos de nuestra vida. Es por esto que no es tan sencillo como algunos pretenden modificarlas. Y la introyección es el mecanismo mediante el cual las engullimos literalmente.

Pero ¿qué es la introyección? Empezaré explicándolo con un ejemplo.

Imaginemos que somos bebés, aún no tenemos dientes. Alguien nos da de comer y lo hace ofreciéndonos pedacitos de manzana. Son trozos de manzana pequeños, pero insuficientemente triturados para ser digeridos. Sin embargo, como tenemos mucha hambre, los tragamos.

Como quiera que el bolo alimenticio no pasó a nuestro estómago lo suficientemente triturado, los jugos gástricos tienen que aumentar su actividad. Esto puede generar malestar, problemas digestivos, gases, etc.

Esta metáfora nos habla, en modo simbólico del origen de las creencias limitantes.

trabajo con los introyectos y terapia gestalt en Sabadell

Los «debería» nos impiden considerar los «no debería»

Ahora veamos una definición más formal. En terapia Gestalt entendemos como introyección al acto de asumir como cierta una opinión o creencia del entorno. Un introyecto es, por lo tanto, una suerte de instrucción interna que “ingerimos” en su momento. Y lo hicimos sin reflexionar acerca de su validez o no. Los introyectos más comunes son los que “tragamos” de pequeños. Lingüísticamente suelen aparecer en la forma de “debería” “tengo que” “debo hacer, pensar etc.

Como es de esperar el origen de nuestras creencias limitantes están en estos introyectos.

Algunas personas utilizan la introyección como una forma de regular el contacto. Es decir, asienten introyectando activamente opiniones ajenas. En ocasiones lo hacemos selectivamente. Es decir, de algunas personas sí, de otras no, de según qué entorno sí o no….

 

El polo opuesto a la introyección el rechazo sistemático.

Origen creencias limitantes Sabadell

Rechazar sistemáticamente es también una creencia nuclear

En terapia gestalt asumimos el rechazo como la polaridad de la introyección. Por supuesto, es saludable rechazar una idea con la que no estemos de acuerdo. Sin embargo hay personas que rechazan por sistema. ¿Existe realmente una actitud activa hacia el rechazo o la introyección?

La PNL aporta una visión pragmática del asunto al definir el concepto “metaprogramas”. Los define como unos filtros mediante los cuales focalizamos nuestra atención en aspectos parciales de la realidad. Estos tamices solemos aplicarlos de un modo inconsciente. La terapia con metaprogramas nos conduce a un interesante terreno. La zona limítrofe entre nuestra orientación al focalizar la atención y las creencias.

 

Los metaprogramas, origen de las creencias limitantes.

Dos son los metaprogramas que más incidencia tiene en la polaridad introyección-rechazo.

Similitud – Diferencia. Por ejemplo, en las relaciones me oriento a lo que me acerca o a lo que me diferencia.

Posición perceptiva. Podemos observar la realidad de varios modos distintos. A lo que nos ocupa lo contemplamos bajo tres perspectivas.

1ª PosiciónYO. Me oriento exclusivamente a mi opinión/creencia.
2ª Posición. Por defecto me coloco siempre en “los zapatos de los demás”
– 3ª Posición ÉL. O bien el observador. De un modo “desapegado” considero las dos posiciones anteriores y elaboro mis conclusiones.

Evidentemente el par YO (posición 1º) – Diferencia, nos sitúa en el rechazo más directo. En el otro polo, el par (2ª posición) – Similitud hacia la introyección más inconsciente.

Por supuesto, en el origen de nuestras creencias limitantes estará el introyectar o rechazar por defecto. O dicho de otro modo, hacerlo de un modo sistemático e inconsciente. Quizás porque de pequeños nos enseñaron que “llevar la contraria no es bueno”. Pero también es posible que nos opusiéramos de un modo reactivo a este mandato. Es cuando adoptamos el rechazo sistemático.

En estas dos posiciones fijas subyace el origen de creencias limitantes nucleares. Así en la introyección la infravaloración (“La opinión de los demás es más importante que la mía”). En el rechazo sistemático la desconfianza (“desconfío de los demás”). O incluso la autosuficiencia (“yo me basto, soy superior o no necesito a los demás).

 

El modo como presento mi identidad.

Un modo curioso en que aparece el patrón de rechazo es la forma en que algunas personas se identifican. Así, ante la pregunta ¿quién eres?, empiezan por definir qué no son o lo que rechazan. Por ejemplo: “yo no soy mentiroso” o “no soy abierto”.

¿Cómo ocupo mi espacio en la vida?

¿Cómo me presento ante el mundo, aceptando sin más, rechazando sistemáticamente o siendo quien soy?

En ocasiones, en el origen de las creencias limitantes de este patrón se esconde un profundo miedo. Generalmente un miedo a ser controlado y/o a ser rechazado. Es decir, subyace la creencia de que los demás me van a censurar.

A veces, este mecanismo interno de negación esconde otro de defensa. La proyección. Es decir, ver en el otro lo que no vemos en nosotros. En otro artículo ahondaré más en el tema. Sin embargo, para mentes curiosas, dejo un enlace para empezar a profundizar algo más: La identificación proyectiva

Si alguien, en terapia, se define a sí mismo desde la negación, le invito a hacerlo desde la afirmación. Y esto teniendo en cuenta sus necesidades, valores, sentimientos y sensaciones. Es una mejor forma de aparecer ante el mundo.

 

Cómo empezar a trabajar con las introyecciones

La terapia gestalt sugiere muchas formas de empezar a trabajar con el origen de nuestras creencias limitantes. Todas tienen una actitud de base inherente: “poner” conciencia.

Podemos explorar la introyección cuestionando todo aquello que escuchamos y asumimos como cierto sin más. A veces por merecernos confianza la persona que lo dice. Otras por afinidad con la opinión de base.

A menudo invito a mis clientes en terapia a que se pronuncien sobre lo que les digo o propongo. Especialmente cuando les percibo especialmente complacientes. Puede ocurrir que “engullan” sin más mi perorata. Lo cual no deja de ser una trampa para el terapeuta vanidoso. Tambien puede pasar que, sencillamente, estén en la inopia y asientan mecánicamente. Con lo cual les invito a aterrizar. O incluso a que se cuestionen qué hacen pagando una terapia que les aburre.

En cualquier caso poner atención a lo que percibimos, es trabajar en el origen de nuestras creencias limitantes.

 

Cómo los medios informativos nos manipulan desde el origen de nuestras creencias.

¿Aceptamos pasivamente lo que nos dicen los medios?

Chomsky, ya hace tiempo, nos advirtió sobre el poder manipulador de los medios de información. Y cómo pueden hacerlo de tal modo que incidan en el origen de nuestras creencias limitantes o incluso, simplemente, “sesgadas”. Comparto un video que denuncia una manipulación informativa. En concreto de Antena 3 y Cuatro. Con ella utilizan todo medio de manipulación emocional. Y, por supuesto, de sesgar la información para predisponer en contra del fenómeno de la ocupación.

Independientemente de mi opinión personal, este no es un artículo a favor o en contra de los okupas. Imagino que hay de todo. Sí lo es en contra de los medios informativos que sesgan los hechos. Modificando las noticias para manipular, desde el origen nuestras creencias limitantes o sesgadas.

Desmontando bulos

A final del video podemos ver cómo Eduardo Inda define el concepto posverdad de un modo magistral. Por supuesto siendo él un perfecto manipulador, condenado varias veces por fabricar bulos. “Utilizar los sentimientos de la gente para atraparlos emocionalmente y, así, meterles cualquier mentira”

Este “caldo de cultivo emocional” es imprescindible para manipular el origen de nuestras creencias limitantes.

Veremos en el próximo artículo cómo los introyectos no son solamente información “conceptual”. Albergan también un campo emocional, transgeneracional e, incluso, fisiológico. De este modo tendremos más claro la vastedad del campo que sostiene el origen de nuestras creencias limitantes.

Hasta entonces recibe un cordial saludo.

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Anterior artículo relacionado: La matrix de nuestras creencias
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Mejorar la autoestima trabajando nuestras creencias Sabadell

Origen creencias limitantes. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Asertividad, liderazgo, terapia de pareja, celos, ludopatía, terapia para el duelo, depresión, etc…) en Sabadell y Terrassa

Trabajo con nuestras creencias con PNL

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La Matrix de nuestras creencias, ¿es nuestra vida una gran mentira?

La matrix de nuestras creencias. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Niño interior, tratamiento fatiga pandémica) en Sabadell y Terrassa

“En un lugar, no sé dónde,
había no sé qué santo,
que rezando no sé qué,
ganaba no sé cuánto….”

Trabajar la matrix de nuestras creencias Sabadell

Nuestras creencias conforman el molde que dibuja nuestro guión de vida.

Para estudiar el vínculo entre creencias y lenguaje empezaré por profundizar en eso que llamamos creencias. Pero lo haré bajo un punto de vista distinto al habitual. Lo presentaré con el concepto de la matrix de nuestras creencias. Y para explicarme empecemos por definir el concepto matrix. Traducido al castellano “matriz”, es decir un molde en el que se da forma a algo. Por extensión la RAE la define como una entidad principal generadora de otras.

¿Qué relación tiene el concepto matrix y las creencias? Para esto me remitiré a un hipotético experimento propuesto por la filosofía.

 

El cerebro en una cubeta y la matrix de nuestras creencias.

“El cerebro en una cubeta” es un experimento mental. Plantea la posibilidad de un cerebro mantenido vivo, en condiciones de laboratorio, y conectado a una súper computadora. Esta ofrece una serie de estímulos que procuraría al cerebro la ilusión de vivir en una realidad. Por supuesto, un experimento mental plantea un escenario hipotético, imaginado. La virtud de esta conjetura es que ayuda a pensar un poco más allá de nuestros límites.

La famosa película matrix partiría (en modo similar) de este supuesto. Estamos prisioneros de una realidad virtual que nos ofrece un escenario al que no podemos objetar nada. Y no podemos objetar nada a esta realidad pues la prueba para hacerlo está “fuera” de este universo virtual… Salvo, claro está….

¿Es posible que nuestras creencias estén influenciadas
por una matriz que nos define?

Cambiar nuestro guión de vida Sabadell

¿Somos cerebros que creen vivir una vida?

Veamos, para empezar, cómo percibimos la realidad con la vista.

1º.- El ojo percibe los estímulos luminosos en forma de ondas electromagnéticas. Estas contienen información relativa a la intensidad y color de la luz.

2º.- Posteriormente, la retina transforma la luz en impulsos nerviosos (de naturaleza eléctrica). Estos impulsos nerviosos se dirigen al cerebro a través del nervio óptico.

3º.- El cerebro es quien procesa los estímulos, los reconoce, interpreta y da formas útiles y con sentido para nosotros.

Así, pues lo que percibimos “ahí afuera” es algo transformado “aquí adentro”. Es decir, nuestro cerebro nos ofrece su versión de lo que ocurre en el mundo externo. Yo diría que esta es la primera matrix de nuestras creencias. Es decir, si pudiera verme tal como soy, no sé si me asustaría, me disgustaría o me alegraría.

Pero hay más, mucho más….

 

Noam Chomsky, estructura profunda y estructura superficial.

Chomsky, en su visión de la gramática transformacional, establecía estos dos niveles Estructura profunda y Estructura superficial. Posteriormente, la programación neurolingüística incorporó este modelo para estudiar la comunicación. Veamos un ejemplo.

Mi amigo me dice: “Ayer compré un coche”. Esta es la estructura superficial. Yo puedo, en ausencia de más datos, imaginar que compró un coche marca Audi Quattro, de color gris marengo. Por supuesto en un concesionario Audi que conozco y el vendedor, alguien vestido con un traje azul oscuro.

Ahora, amig@ lector/a ¿qué imaginaste tú?

Si imaginaste lo mismo que yo, ¡compartimos algo de una misma matrix!, es bastante improbable. Sin embargo podríamos ir más allá. El vendedor ¿hablaba catalán o castellano?, ¿era alto, bajo, con bigote?, ¿había más coches? ¿Qué otros coches había en el concesionario? Y así podríamos ir alargándonos.

Es decir, inconscientemente, cada uno de nosotros “rellena” la información que falta con nuestro universo interpretativo. Es la estructura profunda, hacia dónde, internamente, nos lleva cada frase. Para ser algo más gráfico yo imagino la estructura profunda como las raíces de un árbol. Raíces que pueden ramificarse hasta casi el infinito y sustentan el tronco y la copa, la estructura superficial. Y aunque no lo parezca, ya estamos en la matrix de nuestras creencias, y hemos pasado por dos matrices.

  • La primera, lo que vemos ahí fuera es una interpretación de nuestro cerebro.
  • La segunda, derivada de la frase de mi amigo: “ayer compré un coche”.

Estructura superficial y profunda en el lenguaje, PNL Sabadell

Lo que decimos, es apenas la parte visible de lo que está en nuestra vivencia interior.

Veamos la segunda matriz. ¿Podemos realmente visualizar un coche como un ente abstracto? Yo no, y sospecho que, generalmente, nadie es capaz de hacerlo. En nuestro universo interno le damos una forma, aunque no seamos conscientes. ¿Por qué (yo) elegí visualizar un Audi quattro? Es un coche elegante, seguro y veloz. Aquí ya aparecen, espontáneamente, tres valores: elegancia, seguridad y velocidad.

Ahora bien…¿cómo se relacionan valores y creencias?

Otra persona bien pudiera visualizar estos tres valores en marcas distintas de coches. Un Volvo, un Lamborghini, un Ferrari…etc. La relación entre el valor y cómo lo vemos en la realidad forma parte de la matrix de nuestras creencias. Y aún más, otra persona podría haber elegido visualizar otro tipo de coche en función de otros valores. Por ejemplo, seguridad, fiabilidad, comodidad etc. Y aun así podríamos discutir acerca de qué coches distintos representan estos valores.

Valores y creencias, el vínculo subjetivo

Una vez leí sobre dos socios que tuvieron que pedir un proceso de coaching para resolver una serie de desavenencias. Los dos estaban de acuerdo en un valor que era el núcleo de la beligerancia: profesionalidad. A uno, su profesionalidad le “obligaba” a ser el primero en entrar y el último en salir del trabajo. Es decir, dar ejemplo a los colaboradores. Para el otro, la profesionalidad era algo distinto. Fijar un objetivo, definir un plan de acción y comunicarlo de un modo claro a los colaboradores. Y, por supuesto, conseguir el objetivo o corregir el plan de acción si procedía. Vemos, pues, dos manera de entender un valor en la matrix de las creencias de estos dos socios.

Y, ¿en qué se basan nuestras creencias? Pues yo creo firmemente que en nuestras experiencias más tempranas, o algunas otras que nos impactaron profundamente. Por supuesto, la idea no es mía. La construcción lingüística que las refleja no es más que una forma de expresar una convicción interna que está por debajo de las palabras. Por eso, en el trabajo con las creencias no suelo proponer frases “positivas” más que como un refuerzo. Son solamente la estructura superficial, no la profunda matriz, el núcleo.

La creencia es una convicción interna acerca de la realidad que le otorga sentido y significado. Suele tomar forma de generalización. La generalización es, también, una matrix de creencias. Por ejemplo, una vez me mordió un perro y es posible que ahora tema a todos los perros. Esta es la base del trabajo de reimpronta. Identificar la primera vez que algo nos impactó lo suficiente para instalarse como generalización. Una primera impronta.

Valores y creencias más ejemplos.

Define la palabra libertad y pide a alguien más que la defina, sigue con palabras como honestidad, dignidad… palabras referidas a valores y cualidades más abstractas. Es probable que las discrepancias vayan en aumento…

Las palabras tienen la capacidad de evocar imágenes, recuerdos, asociaciones, valores, conceptos anclados en nuestra experiencia interna, subjetiva. Y si bien una palabra es una convención asociada a un significado en cada cultura, no siempre está claro a qué experiencia interna individual se refiere. El significante (los signos gráficos en cuanto convenciones que expresan una palabra en un idioma concreto) de cada palabra nos remite a una Estructura Superficial, mientras que el Significado nos dirige hacia la Estructura Profunda (imágenes y experiencia subjetiva individual). Además, muchas, de las palabras están asociadas nuestra matrix de creencias profundas.

Y esto no ha hecho más que empezar….

Y ahora va una matrix de creencias universal (o casi)….

Cuando responsabilizamos a los demás de nuestro malestar.

Veamos frases como: “Me enfadé por lo que dijo mi hermano”, “me ofendió”, “me haces sentir obligado”. La primera realidad que subyace, en modo algo distinto, en cada una de estas frases es la misma. Es tanto como decir, “la causa de mi enfado, malestar etc….” es otra persona.

Don Juan, el brujo que aleccionó a Carlos Castaneda, hablaba de esto como la importancia personal. Castaneda lo recogió en la siguiente frase:

“El mayor enemigo del hombre es la importancia personal. Lo que lo debilita es sentirse ofendido por lo que hacen o dejan de hacer sus semejantes. La importancia personal requiere que uno pase la mayor parte de su vida ofendido por algo o alguien.”

Ese apego a la importancia personal es una de las más importantes matrix de nuestras creencias. De ahí derivaron los toltecas la necesidad de borrar la historia personal. Esa tradición chamánica lo trabaja con la recapitulación. Taisha Abelar describe esta técnica de un modo novelado en su libro “Donde cruzan los brujos”. Y aquí voy a ser doblemente molesto, esto último es también una creencia.

Matrix de nuestras creencias

La importancia personal y el egocentrismo.

Quiero ser muy claro (no sé si lo consigo). No voy de gurú, no quiero aleccionar a nadie, yo soy el primero en caer en estas creencias. Somos humanos y, en cierta medida, es normal que este tipo de matrix de creencias nos tengan. Pero puedo elegir verlas, no verlas y, eventualmente, soltarlas. También puedo darme cuenta que aún no estoy preparado para soltarlas. Sólo propongo un trabajo de conciencia.

Ahora te propongo examinar las tres frases anteriores.

 

“Me enfadé por lo que dijo mi hermano”; Causa-efecto.

Yo creo que es la frase más honesta de las tres. Por lo menos reconoce que “me enfadé”, no que “me enfadó”. Pero ese enfado lo atribuye a lo que dijo la otra persona (su hermano). Lo veremos con más detenimiento en otro post, pero forma parte de las creencias con estructura “causa-efecto”. En la estructura profunda subyace la creencia “tú eres la causa de que yo me enfade” (a mí mismo).

Fritz Perls, el creador de la terapia gestalt, era visceralmente claro, a veces parecía hasta redundante (y esto es mi creencia). Podía hacerle decir a esta persona “yo me enfado a mí mismo” (cuando escuché lo que dijiste). Hasta la segunda parte de la proposición la obviaba, por eso la pongo entre paréntesis. Y en realidad es así, nadie puede hacernos daño con insultos o menosprecios a menos que nos agreda físicamente. El problema es siempre lo que nosotros hacemos internamente con lo que nos dicen. Esto no quiere decir que tengamos o no razón según los convencionalismos sociales (otra gran creencia). Quiero que se me entienda bien, no estoy en contra de las creencias, sí quiero visibilizar cómo nos tienen. Cómo necesitamos, como cultura, vivir en una matrix de creencias.

Seguro que es humano «sentirse» herido si un ser querido nos menosprecia. Pero ese “sentirse” herido es un “sentirme” herido por las expectativas que deposité en esa persona. Y probablemente necesite un tiempo para redefinir mis expectativas acerca de ese alguien. O probablemente acerca de . O nada de eso o ambas cosas a la vez. Pero vuelvo siempre a mí.

 

“Me ofendió” la matrix de creencias más demoledora

Es la forma de expresar la creencia más “a saco”. Ya no es como antes que en la estructura profunda de la persona subyacen dos momentos. “Yo me enfadé…. (Tiempo uno) por lo que dijo él» (tiempo dos). En la estructura profunda de esta frase subyace la idea “él me lanzó una ofensa”. Implícito necesario para comprender el “me ofendió”.

La palabra ofensa es una nominalización, es decir, congela un acto en curso en una sustantivación. Es una de las formas más utilizadas para manipular sutilmente. En otro post hablaré sobre esto pues merece capítulo aparte. De todos modos, si quieres, puedes leer este artículo sobre las nominalizaciones como estrategia de manipulación

 

“Haces que me sienta obligado, atacado, etc… “la crème de la crème”

Nadie nos hace enfadar, nos enfadamos nosotros mismos

¿Nos enfadan o nos enfadamos?

Para mí es una matrix de creencias estrella. Encierra un auto-engaño, un equívoco y una manipulación, todo en unas pocas palabras.

En primer lugar el “haces que me sienta” nos remite, a la creencia referida anteriormente. La causa-efecto. “Alguien del exterior me hace sentir….X”. Ya hemos visto como, en realidad, somos nosotros los que nos «montamos nuestras películas». Veamos la otra parte:

Haces que me sienta (obligado, manipulado, atacado, vigilado, engañado etc…). Otra variante “me haces sentir…X”. Aquí tenemos lo que yo he bautizado como una “creencia perfumada” (cuidado, la “etiqueta” es sólo cosa mía). Alguien me dijo una vez: “Me haces sentir atacado”, yo, supongo que puse cara de extrañado. Entonces me espetó… “Ahhhhhh como es mi sentir….” (Creo que me daba a entender que como era su sentir, estaba excusado de cualquier otra consideración al respecto).

Responsabilidad frente a proyección.

Yo propongo otra forma de decir esto. «Creo que me estás atacando», o «creo que me intentas manipular», «creo que me estás obligando»…. Por dos razones:

1.- Los verbos atacar, manipular, engañar, vigilar, obligar, olvidar, etc… NO SON SENTIMIENTOS NI EMOCIONES. Por lo tanto, anteceder el “sentir” como algo espontáneo que surge de una emoción o sentimiento es puro engaño… Y también un intento de manipulación. Es típica la frase: «siento que ya no me quieres como antes». Es triste, pero no es sentir, es creer.

2.- Reconocer la creencia nos responsabiliza de nuestra interpretación. Es más honesto. En PNL, a este tipo de creencia se le llama LECTURA MENTAL. Básicamente es pretender adivinar lo que el otro siente, pretende, necesita etc… Y, ¡cuidado! No presupongo que sea cierto o no, solo caer en la cuenta de que es una creencia.

Yo creo que una forma más correcta de decirlo sería: “Creo que me estás obligando y me siento enfadado (o triste, indignado, frustrado etc…)”. El enfado sí hace referencia a un sentir. Así incluimos en una frase el sentir y la creencia. No deja de ser una matrix de creencias, pero más limpia.

Bueno, como he dicho antes, esto solo ha empezado. Seguiremos en otro artículo.

Hasta entonces, recibe un cordial saludo,

Aprender a alimentar nuestro cerebro con mensajes inspiradores.

Las conexiones en nuestro cerebro se alimentan de nuestras experiencias y estas conforman nuestras creencias.

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Anterior artículo relacionado: Lenguaje y realidad. Cómo las palabras revelan y construyen nuestra realidad.
Siguiente artículo relacionado: El origen de las creencias limitantes. Lo que nos impide ser nosotros mismos.

 

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La matrix de nuestras creencias. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Asertividad, liderazgo, terapia de pareja, celos, ludopatía, depresión, tratamiento fatiga pandémica) en Sabadell y Terrassa.

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PNL en el lenguaje, Josep Guasch, psicoterapeuta, coach, consulta de coaching y psicoterapia (PNL, Hipnosis, Terapia Gestalt, Análisis Transaccional, Niño interior, terapia fatiga pandémica) en Sabadell y Terrassa

 

La PNL y el lenguaje, revelan lo que subyace en nuestro mundo interior, consulta en Sabadell

Nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior.

Vimos en el artículo: El sendero de los niveles neurológicos en PNL la vinculación entre los diferentes niveles neurológicos como nexo entre el ser y hacer. Indirectamente también con el tener. Como la PNL y el lenguaje están íntimamente conectados, veremos esta conexión bajo este modelo.

Cuando una intención surge en la conciencia empieza un recorrido creativo que tiende a la materialización. Este recorrido puede emerger desde los niveles más abstractos de la transpersonalidad y la identidad. Y pretende concretarse en el de conducta y entorno. De este modo, los niveles neurológicos son indicadores, señalan el trayecto desde la “Conciencia pura” a la “Conciencia de…”

A menudo se dibuja en una formulación de objetivos y en un posterior posterior plan de acción. El vínculo entre PNL y el lenguaje aparece en cada uno de estos eslabones. Bien sea de un modo posibilitador o bien como impedimento. Así se puede abrir o cerrar el paso a los anteriores o posteriores niveles. Y, de este modo, impedir o favorecer que una ilusión concrete en tu conducta y entorno.

Desde otra perspectiva, este sistema tiene una gran virtud. Unificar en una sola operativa estudio y vivencia de la conciencia pura con la acción y el tener. Lo primero tiende a descuidar los aspectos más prácticos de la vida. Mientras que, lo segundo, a menudo olvida el sentido y propósito profundo. Un modo de captar esta coherencia (o incoherencia) es siguiendo los patrones de la PNL y el lenguaje.

 

Los niveles neurológicos de la PNL y el lenguaje, algunos ejemplos.

Programación neurolingüística para autoconciencia, en Sabadell.

Diálogo externo y diálogo interno.

Veremos ahora unos ejemplos para empezar a diferenciar las pistas que la PNL y el lenguaje nos facilitan.

Un ejemplo: Cómo puede expresarse un fumador, bien sea que quiera o no dejar de fumar.

Entorno: Después de una reunión de trabajo necesito fumar.
Conducta: Empiezo a fumar al levantarme de la cama
Capacidades: No sé cómo dejar de fumar.
Creencias/Valores: Si no fumo me “pongo de los nervios”.
Identidad: Soy un yonki del tabaco.
Transpersonal: Fumar, al terminar el día, me sumerge en una sensación de paz profunda.


Veamos ahora los niveles neurológicos de la PNL y el lenguaje en el miedo a los perros:

Entorno: Los perros en la calle y sin bozal son un peligro.
Conducta: El corazón se me acelera al ver un perro.
Capacidades: Soy incapaz de acariciar un perro sin ponerme nervioso.
Creencias/Valores: Los perros son animales peligrosos.
Identidad: Soy alguien con fobia a los perros
Transpersonal: Cuando veo a un perro el miedo me posee y no soy yo.

 

Imaginemos alguien con problemas de Ansiedad

Entorno: La psicoterapia puede sanar mi ansiedad
Conducta: Cuando hago respiraciones abdominales mi ansiedad se calma.
Capacidades: No puedo controlar mi ansiedad
Creencias/Valores: Las situaciones desconocidas disparan la ansiedad.
Identidad: Soy una víctima de la ansiedad
Transpersonal: La ansiedad me desborda y pierdo el control de mí.


Cómo puede hablar alguien con problemas de Comida compulsiva.

Entorno: La hipnosis me ayuda a comer más saludablemente
Conducta: Como demasiado cada día.
Capacidades: Soy capaz de comer 20 hamburguesas en menos de media hora.
Creencias/Valores: Un día festivo hay que comer bien y más de lo normal.
Identidad: Eres un tragón incorregible
Transpersonal: Cuando como compulsivamente me convierto en un depredador insaciable.


Qué nos enseña el modelo de los niveles neurológicos de la PNL y el lenguaje

Lenguaje y PNL nos revela y nos transforma

Cómo hablamos habla de nosotros.

Alguien que crea ser indeciso (soy indeciso) no verá oportunidades 😀 verá problemas 🙄 en las opciones a su alcance. Una persona tímida, temerá su entorno entero, interpretará cualquier pregunta de los demás como un peligro. Esta creencia sobre su identidad consumirá su energía focalizada en controlarse y reprimirse. Según el modelo de la PNL y el lenguaje, sus expresiones lingüísticas no solamente le revelarán, también le construirán. ;-o. Sí, por ejemplo si yo digo “Soy indeciso” asumo que mi identidad es así. Es decir, mi definición intrínseca de mí contiene la indecisión. Del mismo modo que soy, por ejemplo, hombre, soy indeciso. Así construimos una autoimagen con la que nos identificamos (identidad) completamente. Consecuentemente retroalimentamos esta definición limitante.

Una práctica de Programación neurolingüística con el lenguaje.

Escoge algo que tú defines identificas como un “defecto” tuyo (la palabra “defecto” no me gusta pero para entendernos rápidamente”) Por ejemplo: “soy miedoso”. Repítete las siguientes frases utilizando esa característica que quieres cambiar utilizando el modelo de la PNL y el lenguaje.

Para esto presta una especial atención a cómo cada construcción lingüística impacta en tu sentir. Veamos el ejemplo:

Identidad: Soy (X) Soy miedoso.
Valores/Creencias: Creo que tengo (X) Creo que tengo mucho miedo casi siempre.
Capacidades: No soy capaz de controlar (X) No soy capaz de controlar el miedo.
Comportamiento: A veces (x) influye en mi conducta A veces el miedo influye en mi conducta.
Entorno: Cuando (con, etc…) X. Cuando alguien conduce a mucha velocidad tengo miedo.

Utilizando estas distintas estructuras del modelo de la PNL y el lenguaje, la experiencia impacta de un modo distinto.

En términos generales el nivel de identidad constriñe mucho más a la persona. Mientras que en el otro extremo, el nivel del entorno delimita el problema. De este modo deja a la persona en un espacio mucho más abierto y con más posibilidades. Así, cuando circunscribimos el miedo a un entorno, definimos algo específico en un contexto determinado. En el otro extremo, el nivel de identidad permeabiliza cualquier conducta en cualquier momento, lugar y situación.

Veamos a continuación cómo este modelo de la PNL en el lenguaje se revela en un relato.


Los niveles neurológicos en palabras, un relato.

Terapia transpersonal y gestalt en Sabadell

El poder transformador del símbolo

«Al verla recordé las hogueras de San Juan y el reflejo en los ojos de Mercedes. Cómo en ellos brillaba el fuego, el primer fuego que conocí. Y cómo ese reflejo despertó en mí algo desconocido, completamente nuevo en esa tierna infancia. El recuerdo ahora volvía con otra cara, en otra mujer. Y también en un lugar distinto, frente a un mar nuevo para mí pero de algún modo familiar. Era como si los dos lugares tan distintos y las dos personas, también diferentes, compartieran un mismo origen.

Ofrecimos el ramo de flores al mar crepuscular y observé, atónito, como las aguas engullían la ofrenda. Lo que fue arrebatado a la Vida, volvía a la misma en su forma primigenia.

En ese momento, me cogió de los hombros y me colocó frente a ella. En sus ojos veía, ahora, el reflejo de la Luna. No podía creer lo que estaba sintiendo. La Luna era como el fuego y el mar como las maderas ardiendo. Y los ojos que ahora veía y me miraban eran como los ojos de Mercedes, distintos y, también, iguales. Entonces habló y me dijo: “Ella te ha aceptado”. Comprendí sin entender, nos fundimos en un beso y nos conocimos en la comunión de los cuerpos. Entonces supe lo que es perder la conciencia de mí en un Universo mayor.»

Con el modelo de la PNL y el lenguaje podemos advertir los diferentes niveles en los que transcurre una experiencia. Si bien los iré detallando en sucesivos artículos examinaremos a continuación este texto.


Identificar en un texto los distintos niveles neurológicos de la PNL en el lenguaje.

Las representaciones sensoriales internas que dirigen nuestra conducta.

Nuestra conducta está dirigida por nuestras representaciones internas de la realidad.

Si bien el texto, en general, tiene una gran connotación transpersonal podemos, no obstante, vislumbrar los otros niveles.


El nivel del entorno

El entorno es “lo externo”, lo que perciben los sentidos físicos. Es decir, lo que vemos, escuchamos, olemos, saboreamos y sentimos a nivel de la piel. El ambiente, el quién, dónde, cuándo etc. Algunos ejemplos en el relato tienen que ver con las hogueras de San Juan, el mar crepuscular, Mercedes y la otra mujer. Todo esto constituye los distintos entornos en los que transcurre la acción. Es decir, quién, dónde y cuándo.

Estos elelementos se entremezclan en la memoria de quien relata. Existe un nexo con el nivel transpersonal. De algún modo, una octava superior al entorno.


La conducta

Este nivel tiene que ver con acciones específicas. Por lo tanto está muy vinculado a verbos y adverbios concretos referidos a lo observable. En el texto podemos observar pasajes como “Ofrecimos el ramo de flores al mar”. También “Me cogió de los hombros y me colocó frente a ella”. “Entonces habló y me dijo”.

El modelo de la PNL en el lenguaje contempla la conducta como algo que también puede ser interno. Por ejemplo: “ese reflejo despertó en mí algo desconocido”. O incluso: “El recuerdo ahora volvía”. Veremos en otro artículo esto con más detenimiento pues forma parte de una de las sutilezas visibilizadas por la PNL.


Capacidades

La PNL en el lenguaje, consulta en Sabadell

Capacidades y estrategias mentales.

Sabemos que las capacidades reflejan el cómo hacemos o no hacemos algo. Así, por ejemplo “no podía creer lo que estaba sintiendo”. Esta frase nos remite a tres niveles, lo que siento (conducta interna), no podía (capacidad), creer (creencia).

La frase “el recuerdo ahora volvía con otra cara” refleja de un modo velado cómo es el recuerdo. Veremos en otro artículo como el recuerdo puede almacenarse en submodalidades
y sistemas representacionales diferentes. El modelo de la PNL en el lenguaje contempla esta distinción en el nivel de las capacidades. Es decir, cómo hacemos (recordamos en este caso) lo que hacemos.


Valores y creencias

“Cómo ese reflejo despertó en mí algo desconocido”. Esta frase es un ejemplo del modelo llamado causa-efecto. Es decir, algo ocasiona otro algo, lo cual es una creencia. “Lo que fue arrebatado a la Vida, volvía a la misma en su forma primigenia”. El nivel de las creencias a veces se mueve muy sutilmente en el lenguaje. Desplegando lo subsumido en la frase tenemos: “al ser engullido por el mar, el ramo de flores, volvía a la vida”. Aunque es una licencia literaria, el modelo de la PNL en el lenguaje lo define como equivalencia compleja. Es decir, si pasa X quiere decir Y. Esto pertenece al nivel de las creencias. De nuevo te remito a un próximo artículo pues este es uno de los niveles más determinantes y vale la pena desplegarlo en profundidad.

Identidad

“Las dos personas, también diferentes” hace un reconocimiento implícito de dos identidades distintas. “El recuerdo volvía ahora con otra cara en otra mujer”. Muchas veces el lenguaje que expresamos para definir a alguien tiene un tono metafórico. Y es necesario que sea así pues el nivel de la identidad recoge la totalidad de la persona. Cómo definirla en pocas palabras es algo que suele resolverse con la metáfora.

“Entonces supe lo que es perder la conciencia de mí en un Universo mayor”. Esta frase delimita la frontera entre un ser/identidad (el protagonista) y el nivel transpersonal (mayor al individuo). Profundizaremos también en sucesivos artículos sobre la PNL y el lenguaje en este nivel.


Transpersonal

Gestalt transpersonal Sabadell

Espiritualidad y transpersonalidad.

“Y las dos personas, también diferentes, compartieran un mismo origen”. El lenguaje que se utiliza para el ámbito de lo transpersonal es, necesariamente, ambiguo. Muchas veces en términos abstractos y otras como metáforas y símbolos. En este caso habla de “un mismo origen”, dejando en el aire cuál y qué es este origen. “Lo que fue arrebatado a la Vida volvía a la misma en su forma primigenia”. El lenguaje ambiguo referido a la palabra Vida, retoma más aroma transpersonal al identificar el mar como símbolo de vida.

La PNL y el lenguaje. Conclusión y nuevos horizontes.

El modelo de los niveles neurológicos de la PNL en el lenguaje ofrece pistas sobre la intervención terapéutica necesaria. No es lo mismo intervenir a nivel estrictamente conductual (modificar una conducta) que en el de las creencias. El foco terapéutico en ambos casos será diferente. Sabiendo dónde incidir, encontramos cómo actuar con mayor eficiencia.

Y hasta aquí esta introducción a la PNL en el lenguaje. Lo expuesto es muy básico y, a veces, hasta puede parecer innecesariamente obvio. Sin embrgo es la base sobre la que edificar algo fascinante. Descubrirnos a nosotros mismos mediante el modo en que hablamos. En el próximo artículo ahondaremos en tres niveles, entorno, conducta y capacidades.

Hasta entonces, un cordial saludo.

Los diferentes niveles de nuestra experiencia vital.

Los distintos niveles de nuestra experiencia se comunican entre sí.

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Anteriores artículos relacionados: Ser y hacer. El sendero de los niveles neurológicos en PNL, Lenguaje y experiencia interna…. Las palabras nos delatan y construyen.

Siguiente artículo relacionado: Lenguaje y realidad. Cómo las palabras revelan y construyen nuestra realidad.

 

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Coaching y psicoterapia con PNL en Sabadell

La PNL en el lenguaje. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Ansiedad, acompañamiento y estrategias para adelgazar, dejar de fumar, autoestima, adicciones, terapia fatiga pandémica) en Sabadell y Terrassa