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Tener conciencia de nuestras creencias limitantes. La vida que nos vive

Conciencia de creencias limitantes. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Hipnosis, PNL, , Terapia Gestalt, Niño interior, Análisis Transaccional,) en Sabadell.

Ser transparente al fondo de nuestra conciencia.

Darnos cuenta de lo que existe en el «fondo» de nuestra conciencia.

Lo diré muy claramente. Parte del título de este artículo es equívoco. La otra parte es cierta (o eso creo). Iré desarrollando la idea pero dos elementos a considerar:

– ¿Realmente hay creencias limitantes y otras potenciadoras?
– ¿Realmente sabemos lo que es tener conciencia de nuestras creencias limitantes?

Diferentes modalidades de coaching y psicoterapia hacen esta distinción…. Yo no estoy del todo de acuerdo…empecemos:

¿Qué es esto de las creencias?… Pero desde su origen e implicaciones…


Vimos en el anterior artículo la relación entre introyectos y creencias según la psicoterapia gestalt. Vimos cómo estas empiezan a construirse desde nuestra más tierna infancia. Para adquirir conciencia de nuestras creencias limitantes lo más auténticamente posible es preciso algo más. Entremos en el terreno de las definiciones. Y no olvidemos que definir es ACOTAR (y esto es muy importante….)

Una creencia es una generalización, con la que acotamos y valoramos una parte de la realidad.

Las creencias son generalizaciones acerca de la realidad.

Una creencia es una generalización que me confiere una sensación de certeza acerca del significado de algo. Por ejemplo “es mejor dialogar que liarse a puñetazos cuando no estamos de acuerdo”. Como tal, y de un modo genérico, la considero verdadera. Más coloquialmente podemos equiparar creencia a una opinión.

En coaching y psicoterapia se suelen clasificar las creencias en limitantes y potenciadoras. Es una forma pragmática de hacerlo. Sin embargo, CREO, que es una manera errónea de entender la estructura profunda de las mismas.

Richard Bandler Lo dijo muy claramente: “Tus creencias no están hechas de realidades. Es tu realidad la que está hecha de creencias”. Así que tener conciencia de nuestras creencias limitantes, es tenerlo de nuestra realidad.

Otro ejemplo: Yo escribo artículos en este blog porque CREO:

– Que así ofrezco mi opinión y creo contribuir en algo a la sociedad.
– Porque creo que al conocerme más gente, tendré más clientes. Y así, como se dice en el Norte, “sin más”.

Estas dos creencias anteriores motivan mi conducta. Y, como dice Bandler, construyen mi realidad y mi vida. Alguien que, cada día, dedica un tiempo a escribir en un blog.

Esto, por supuesto, no quiere decir que sea mejor o peor. Simplemente es una decisión, una elección. Pero… ¿cómo empezó todo esto?


Empecemos a tomar conciencia de las creencias limitantes con Freud y “el malestar de la cultura”

Inspirado en Nietzsche, Freud concibe al hombre, en su estado natural, como un ser movido por el impulso dionisíaco. Pero, claro está, seguir el dictado de este impulso primario puede contravenir, en no pocas ocasiones, la convivencia. Sigue a esto la emergencia del sentimiento de culpa. El resultado de reconocer la realidad de las pulsiones internas que contravienen las normas sociales. Y este es un sentir muy habitual en psicoterapia.

El psicoanálisis, como crítica social, ha desarrollado este concepto desde diferentes ópticas. Sin embargo, hasta aquí nos basta para empezar a tomar conciencia de las creencias limitantes. En la base de esta normativa social están los “debería” o “tengo que…”, “debo…”. Y, por supuesto, la versión opuesta “no debo” “no tengo que”, “no está bien…”. Claro que algunas normas son meridianamente razonables: “No matarás”, “no robarás”, “no fornicarás con quien te plazca”… Son los conocidos como introyectos en psicoterapia Gestalt. Sin embargo… esto no deja de ser un modo de ACOTAR la realidad.

Son creencias que asumimos como necesarias e imprescindibles. Necesarias, pero creencias al fin y al cabo que limitan nuestro límite de acción. Así, pues….

Toda creencia es limitante, incluso las más necesarias y/o potenciadoras.

 

Las creencias acotan parte de la realidad.

Las creencias nos dan o quitan permiso para hacer algo.

Quiero aquí ser muy respetuoso y, también, aséptico. Elegimos, en función de la jerarquía de unos criterios por encima de otros. Y en esta elección establecemos una generalización acerca de “lo que está bien o lo que está mal”. Este es el origen de las creencias.

Distintas modalidades de psicoterapia hablan del modo en que Introyectamos estas normas. De tal manera que conforman un yo ideal, yo social, carácter, personaje etc… según la modalidad terapéutica.

Este personaje nos sirve para interactuar en sociedad. Pero muchas veces termina engulléndonos por no haber adquirido conciencia de las creencias limitantes… y lo que son.

¿Qué significa tener conciencia de nuestras creencias limitantes?

Entonces, necesariamente, tener conciencia de nuestras creencias limitantes es tener conciencia de las “reglas” en las que vivimos. Yo lo diría de un modo más radical. Tener conciencia de la constelación de creencias que nos vive. E, insisto, las creencias en sí son necesarias, no quiero con esto decir que sean perjudiciales. Nos son útiles para vivir y tomar decisiones.

Si, por ejemplo, elegimos votar en unas elecciones, lo haremos a aquellos partidos que sintamos más afines. Y así, elegimos una opción…. y descartamos otras…

Al tener conciencia de nuestras creencias limitantes asumimos que cualquier opinión o creencia parcela una parte de la verdad. Nos es necesario para vivir acotar y elegir. Tener prioridades. Y las prioridades tienen que ver con las creencias.

Los valores y la conciencia de nuestras creencias limitantes.

Hay un discurso muy tópico en política. Cuando se mueven en valores, que por su propia, naturaleza son abstractos. Por ejemplo progreso….

Conciencia creencias limitantes Sabadell

Del núcelo de nuestra conciencia emergen nuestros valores y creencias.

Veamos un político de izquierdas que piensa en progreso. Para esta persona el progreso puede tener que ver con una justa remuneración del trabajador en su empresa. Y, por supuesto, con que las capas sociales menos favorecidas accedan a un nivel de vida digno.

En el otro polo, un político de derechas que esgrime también el valor del progreso. Para esta persona, el progreso puede tener que ver con la capacidad de la empresa para genera puestos de trabajo. No ponen tanto el foco en la remuneración del trabajador. Más bien en lo que pueda ganar la empresa.

Unos pondrán atención en las limitaciones reales que sufren las capas menos favorecidas. Los otros en una “liberalización” del mercado que facilite la creación de riqueza.

Para los primeros la “liberalización” del mercado es un perjuicio para los desfavorecidos. Precisamente por cuanto su escasez de recursos les impide actuar tan “libremente” como los que tienen más. Por lo tanto, procurarán gravar con más impuestos a quien más tiene.

Para el político de derechas, gravar con más impuestos a quien más tiene supone un peligro de “fuga del capital”.

También aquí es deseable tener conciencia de nuestras creencias limitantes. Elegir una opción es descartar otra/s. Más allá de ideologías políticas lo que quiero remarcar aquí es que ambos hablan de “progreso”. El valor es el mismo, pero es la creencia acerca de qué es el progreso lo que marca la diferencia.

Y así podríamos decir de otras palabras muy manidas en política, libertad, justicia, igualdad etc….


Creencias, decisiones irracionales y fanatismos

Queremos tener, por ejemplo, una opinión para votar a un partido político. Es saludable en una democracia (esto también es una creencia). Entonces, un determinado partido político es el que más nos convence. A partir de aquí pasa algo interesante. Pero antes una aparente disgregación para explicarlo mejor.

Robert Cialdini, un profesor de psicología estadounidense, es famoso por sus estudios sobre la persuasión. Especialmente en el terreno de ventas y marketing. De entre sus estudios elaboró la famosa teoría de los seis principios de la persuasión.

Conciencia creencias limitantes y PNL Sabadell

Las creencias son una elección personal, no una verdad absoluta.

Estos seis principios, a su vez, están en lo más profundo de la conciencia de nuestras creencias limitantes. Para lo que nos ocupa veremos dos de estos principios. He dejado, no obstante, un enlace anteriormente por si deseas ampliar. Estos dos principios son:

– Principio de afinidad o simpatía.
– Principio de coherencia o consistencia.


Las “Leyes de Cialdini” en el origen de la conciencia de las creencias limitantes.


Ambos son fáciles de entender. Por el principio de simpatía nos sentimos impulsados a opinar o actuar según las personas afines. Es decir, personas que cooperan con nosotros en metas comunes o que sentimos próximas.

Por el segundo nos sentimos impulsados a ser congruentes con decisiones tomadas anteriormente.

Es divertido ver como los dos principios actúan. Creo que tod@s tenemos la experiencia de ver a dos seguidores de dos partidos políticos distintos. ¿No es acaso misterioso que, para los unos, los malos sean siempre los otros?

La falsa ilusión de los decretos.

Decretar es presuponer que se tiene autoridad para imponer una creencia o decisión.

O, mejor aún, hinchas de dos equipos de fútbol rivales. Pongamos un caso arquetípico: Barça – Madrid. ¿No es acaso misterioso que las decisiones arbitrales injustas perjudiquen siempre a nuestro equipo? Y esto se eleva al nivel de la prensa deportiva.

Es fácil ver cómo los principios de Cialdini operan en la conciencia de las creencias limitantes de estos seguidores.


La moda de los decretos.

Algo que me llama mucho la atención de un tiempo a esta parte es la moda de “decretar”. Existen decretos para la abundancia, el amor, la autoestima, en fin… para todos los gustos. Y no dudo en que puedan servir, en algún momento, para animarnos o, incluso, motivarnos. Pero cuidado en pasar la línea de lo razonable. Me explico.

Si yo “decreto” en tiempo presente que soy millonario, encantador y un hombre de éxito…. 🙄 En mi interior, la conciencia de mis creencias limitantes sonreirá benévolamente (no, no soy ni encantador ni millonario…)

Distinto es que visualice una imagen como objetivo, y me diga que estoy en proceso de alcanzarla. Y esto no es decretar, es plantearse un objetivo y comprometerse con él. Creo que es imprescindible entender algo básico. Si imaginamos con mucho empeño algo fantástico, pero nuestros actos no van en coherencia con lo imaginado….la inercia hace el resto.

En psicoterapia podríamos llamar a esto una disonancia cognitiva.
Y esto tiene traducción en el terreno de las creencias. En lo más profunda de la conciencia de las creencias limitantes están nuestras primeras experiencias de referencia. Y estas últimas si no se resuelven (y no suele ser trabajo fácil) opondrán una numantina resistencia.

Cuando una creencia entra en contradicción con otra, la que termina materializándose es la más antigua. Esto no quiera decir que no puedan modificarse, pero no creo que sea “Decretando”. Modificar creencias de este calibre requiere un trabajo de psicoterapia laborioso.

Atentos también a la cuestión lingüística. Veamos que dice la RAE sobre DECRETAR (obviamente nos remite al acto de dictar un decreto). Entonces veamos DECRETO: “Decisión de un gobernante, autoridad, tribunal o juez, sobre la materia o negocio en que tengan competencia”. 🙄 Y creo que aquí es necesario poner algo de realismo.

El cerebro en el núcleo de la conciencia de las creencias limitantes.

Me adelanto a algo muy socorrido en algunas líneas de coaching y psicoterapia. Me refiero a esa “media” verdad de que el cerebro no distingue una experiencia real de otra fantaseada. Es cierto que si simulamos reír con cierta convicción, el cerebro segregará endorfinas como si estuviéramos contentos de verdad. Así pues, acabaremos más contento. La risoterapia, por ejemplo, se basa en esto.

El cerebro sí distingue las imágenes fantaseadas de las vividas.

No es cierto del todo que el cerebro no distinga lo vivido de lo imaginado.

Ahora bien, el cerebro codifica de formas distinta las imágenes que hemos visto y las que hemos imaginado. Las primeras con mayor nitidez, las segundas con menos. Anexo un enlace a un artículo ilustrativo: El cerebro distingue lo real de lo imaginado:

Creo que este debate sigue abierto a nuevos descubrimientos por parte de la neurociencia. De momento, creo que es más prudente no incluir las fantasías en la conciencia de nuestras creencias limitantes. Porque entonces serán doblemente restrictivas.
De momento, y por hoy, termino aquí. Hasta el próximo artículo recibe un cordial saludo.

 

www.josepguasch.com

 

Anterior artículo relacionado: El origen de las creencias que nos impiden ser nosotros mismos.

 

Autonocimiento y terapia gestalt Sabadell

 

Conciencia de las creencias limitantes. Josep Guasch, coach, psicoterapeuta, consulta de coaching y psicoterapia (Asertividad, liderazgo, terapia de pareja, celos, ludopatía, terapia para el duelo, depresión, etc…) en Sabadell y Terrassa

Summary
Trabajo con creencias limitantes
Service Type
Trabajo con creencias limitantes
Provider Name
Josep Guasch, coaching y psicoterapia,
C/ Les Valls 28; 4º-5ª,Sabadell,Barcelona-08201,
Telephone No.615564537
Area
Psicoterapia y coaching
Description
El primer paso para trabajar con las creencias limitantes es darnos cuenta de ellas. Y no siempre es fácil tener conciencia plena. En este artículo una introducción a este darnos cuenta.
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