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Reconciliarnos con nuestros defectos, el trabajo con la sombra psicológica.

Reconciliarnos con nuestros defectos. Terapia y trabajo con la sombra psicológica, Sabadell y online. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach.

 

Aprender de los errores

Reconciliarnos con nuestros defectos para aprender de la realidad.

El título escogido para este artículo “reconciliarnos con nuestros defectos” no me gusta especialmente. Más que en defectos yo pienso en aprendizajes pendientes. Sin embargo, entiendo que, coloquialmente, es un término más familiar. Otra manera de referirnos a esto es el trabajo con la sombra (psicológica). Este término fue acuñado por Carl Gustav Jung. Con él se refería a esas partes nuestras que rechazamos. No tienen por qué ser, necesariamente, perversas. A veces las rechazamos porque creemos que no son del todo correctas. Por ejemplo un hombre que reprime su sensibilidad o vulnerabilidad.

El primer paso para reconciliarnos con nuestros defectos pasa por aceptar las emociones difíciles que resultan de ellos. Ser empáticos o, más bien dicho, auto empáticos. Toda emoción difícil lo es por alguna necesidad no resuelta. Otra forma de decirlo es que toda emoción y/o conducta inapropiada tiene una intención positiva.

Pero ¿Cómo podemos ser auto empáticos con esas experiencias que nos resultan especialmente difíciles, incómodas, embarazosas? El secreto está en cómo nos relacionamos con ellas. Esta es la esencia de lo que llamamos el “trabajo con la sombra”. Relacionarnos con nuestros defectos no quiere decir hacer lo que ellos nos piden. Es más bien relacionarnos desde otra óptica.

Esta vocación ha aparecido recientemente de un modo explícito en diferentes líneas terapéuticas. En la psicoterapia es muy evidente en la terapia de aceptación y compromiso. En el coaching en la modalidad de coaching generativo.

Reconciliarnos con nuestros defectos, un trabajo de conciencia.

Adquirir conciencia no es necesariamente psicoterapia, pero puede ser terapéutico. Y esta primera toma de conciencia tiene que ver con nuestras necesidades no satisfechas. A veces nos resulta difícil identificarlas pero es importante que las tengamos presentes. Es esencial en el trabajo con la sombra (psicológica) la metacognición:

“Sepa o no sepa cuál es esta necesidad no resuelta” sé que existe.

Dilts y Gilligan, tanto desde la óptica del coaching como de la psicoterapia hablan de los cuatro mantras. Puedes ver en el siguiente enlace «el principio de intención positiva en psicoterapia y coaching» cómo aplicarlos en el trabajo con la sombra.

No recuerdo quién fue que dijo que “lo que me separa a mí de mí mismo, es lo que separa de ti”. Dicho de otro modo, aquello que llamamos negativo, y no reconocemos lo vemos en otras personas. Es lo que llamamos el fenómeno de proyección de la sombra en psicoterapia. Es también lo que decimos en el refrán castellano: “Ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio”.

Reconciliarnos con nuestros defectos, tomar conciencia de ellos nos ayuda a reconciliarnos con los demás. Pero ¿Cómo se construyen estas partes nuestras rebeldes, difíciles, incluso podríamos decir que negativas?


El trabajo con la sombra, volver a los orígenes.

Al nacer llegamos con una realidad y tres potenciales:

– Nuestra autenticidad y temperamento de base.
– Un potencial de crecimiento (nuestros dones o virtudes)
– Nuestra parte vulnerable y potencial/es herida/s. Esta parte vulnerable se puede alimentar de dos fuentes

 Las experiencias que vamos incorporando durante nuestro crecimiento.
 Las heridas transgeneracionales de nuestros antepasados. Es discutible si estas heridas emocionales transgeneracionales las heredamos ya en nuestro temperamento de base o bien las vamos incorporando, indirectamente, mediante el contacto con nuestros padres y familiares (abuelos, tíos etc.…)

Reconocer las partes repudiadas.

El trabajo con la sombra, volver a los orígenes

Reconciliarnos con nuestros defectos pasa, especialmente, por reconocer esta parte vulnerable nuestra. Pero a su vez nuestro potencial de crecimiento.

La educación y la socialización debería ayudarnos a desarrollar nuestro potencial de crecimiento, no obstante no está claro que sea así. Los estereotipos sociales y las deficiencias de una educación sujeta a presupuestos escasos y programas supeditados más a contenidos que al autoconocimiento del niño ayudan muy parcialmente, y en ocasiones, incluso dificultan y bloquean el despertar de este potencial. De tal forma que la autenticidad del niño va quedando sepultada. Es lo que va quedando en la sombra.



Reconciliarnos con nuestros defectos, la búsqueda del niño interior.

Por otra parte, la esencia del niño/niña busca el amor y la aprobación de los padres y personas de referencia. Si el niño/niña siente que recibe este amor puede desplegar el suyo de un modo orgánico y natural. Y esto lo hará de acorde a su temperamento de base.

Si el niño recibiera este tipo de amor sería innecesario de adulto este trabajo del que hablo:


– Reconciliarse con sus defectos.
– El trabajo con su sombra (pues no sería depositario de tal construcción psíquica).

Pero es prácticamente imposible que el niño/a reciba todo el amor que necesita, o por lo menos que sienta/crea que recibe el amor que necesita.

Esto no quiere decir que los padres no le ofrezcan su amor, es una cuestión más de formas que de fondo. Por ejemplo:
– La forma en que, necesariamente, los padres ponen límites puede ser recibida como una falta de amor.
– La llegada de un hermano menor y los celos.
– El enfado de un progenitor al que la m/paternidad prueba su paciencia.
– La comparación con otros niños (amigos, primos, hermanos…)
– Una cara de malhumor del padre o madre por un mal día que no tiene que ver con el niño.
– Una obligación o urgencia del padre o madre que abandona momentáneamente al niño.
– La poca o nula educación emocional del padre/madre…


Esta, vivida como, ausencia de amor por parte del niño genera una herida emocional en su interior ante la cual se protege.


– Bien sea con una coraza para defenderse o protegerse de recibir más dolor
– Bien sea falseando su forma de comportarse para recibir el amor y aprobación deseados.
– Generalmente un combinación de ambos.

Empieza a conformarse lo que podríamos llamar el carácter como una estructura defensiva ante los requerimientos del mundo exterior. Existen diferentes formas terapéuticas que lo trabajan con formas distintas, pero todas con un mismo núcleo. Ejemplos:


Reconciliarnos con nuestros defectos con el sistema de la familia interna.

El carácter es una estructura defensiva.

El carácter, como estructura defensiva, se va creando desde la infancia.

Esta modalidad de psicoterapia postula, en su trabajo con la sombra, la existencia de unas máscaras. Estas tienen la misión de proteger a la parte vulnerada/herida de la persona. Así, los protectores (que divide en directivos y apagafuegos), protegen a los llamados exiliados. Básicamente la figura del niño interior herido.

Según esta modalidad terapéutica reconciliarnos con nuestros defectos implica reconocer el trabajo de los protectores. Estos hacen el “trabajo sucio” que consiste en proteger el núcleo vulnerado de la persona. Esta máscara protectora es lo que podemos conocer como sombra psicológica.



El trabajo con la sombra y el eneagrama.

Me baso en la orientación de Claudio Naranjo. Este sistema establece 9 eneatipos o estructuras básicas de carácter. A su vez subdivide cada eneatipo en tres versiones matizadas. Cada eneatipo se conforma en función de las experiencias infantiles no asimiladas. Reconciliarnos con nuestro eneatipo implica este trabajo con la sombra psicológica.

La teoría del eneagrama sugiere que cada tipo tiene un camino específico hacia la autorrealización y la integración, proporcionando así una guía para el desarrollo personal y espiritual.



Reconciliarnos con nuestros defectos con las cinco heridas del alma.

Esta visión se basa en el trabajo de Lise Bourbeau que apareció en su libro “Las cinco heridas que impiden ser uno mismo”. Posteriormente otro libro de la misma autora “La sanación de las cinco heridas del alma” ahonda un poco más en este modelo.

Sanación de los traumas infantiles.

Las cinco heridas de alma constituyen un motivo de aprendizaje

Básicamente postula la existencia de cinco heridas emocionales en el niño. Para proteger a las mismas aparecen 5 formaciones de carácter que llama “máscaras”. Desde estas máscaras la persona interactúa con el mundo exterior y, a su vez, protege sus heridas emocionales.

Se basa en el trabajo de John Pierrakos y su compañera, Eva Brooks sobre las heridas existenciales. Las heridas existenciales, son el resultado de experiencias dolorosas, traumas, rechazos y abandonos que ocurren durante la infancia y a lo largo de la vida adulta. Estas experiencias pueden crear bloqueos emocionales y patrones de comportamiento defensivos que impiden el crecimiento personal, la autenticidad y la conexión con el propio ser.

El trabajo con la sombra psicológica implicaría el reconocimiento de estas máscaras (comportamientos defensivos) en un primer paso. Para, a continuación, sanar la herida psicológica. Esta sería la forma de reconciliarnos con nuestros defectos según esta visión terapéutica.

Desarrollo en otros artículos este interesante modelo.


El trabajo con la sombra y las creencias.


Por otra parte, las experiencias vividas por la persona desde su infancia hasta el momento actual de su vida conforman sus creencias. Estas creencias cristalizan en pautas de actitud y conducta determinadas y, generalmente, poco flexibles. Y estas se aglutinan alrededor de un argumento vital o guion de vida. Este guion de vida pretende otorgar sentido y dirección a la vida de la persona. Tomar conciencia de esta orientación es un modo de reconciliarnos con nuestros defectos. El trabajo con el guion de vida es una forma de trabajo con la sombra.

Reconciliarnos con nuestros defectos trabajando las creencias limitantes.

Las creencias se organizan alrededor de actitudes y conductas repetitivas.

Si bien los modelos nos pueden servir como una referencia, no soy muy amigo de ceñirnos estrictamente a ellos. Entiendo, desde la perspectiva humanista, que cada persona es distinta y los modelos nos pueden facilitar aproximaciones, pero no esclavizarnos a ellos.

Podemos visualizar en general un núcleo que es la parte vulnerada/herida y nuestra esencia más pura. Un segundo círculo que la envuelve que es el carácter, la máscara, el fenotipo etc. Este aparece en situaciones de estrés y protege a nuestra parte herida. Y lo hace compensando con actitudes, conductas, creencias, compulsiones limitantes para no exponer a la herida.

 

Hasta aquí el artículo de hoy. Recibe un cordial saludo,

www.josepguasch.com

Si estás interesado/interesada en un trabajo personal con tu sombra (reconciliarte con tus «defectos») contacta conmigo sin compromiso.

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Y si quieres investigar más sobre como reconciliarte con tus defectos, puedes seguir leyendo los siguientes artículos:

Anteriores artículos relacionados: Abrazar lo oscuro del subconsciente; Reconciliarme con lo repudiado; La parte oscura del subconsciente y la escritura automática; El arquetipo de la sombra, autoconocimiento y superación personal,

Reconciliarnos con nuestros defectos

Reconciliarnos con nuestros defectos. Terapia y trabajo con la sombra psicológica, Sabadell y online. Josep Guasch, psicoterapeuta, coach.

Summary
Terapia de la sombra en Sabadell
Service Type
Terapia de la sombra en Sabadell
Provider Name
Josep Guasch, coaching y psicoterapia,
C/Les Valls 28; 4º-5ª,Sabadell,Barcelona-08201,
Telephone No.615564537
Area
Psicoterapia
Description
A menudo vemos nuestros "defectos" como un enemigo interior. Sin embargo nos señalan el camino de nuestro aprendizaje y evolución. En este artículo desarrollo esta idea.
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